La tensión entre el gobierno saliente y el entrante, llegó a su punto máximo, luego de que la mañana de este martes terminara abruptamente una reunión entre el Presidente
Gabriel Boric y el Mandatario electo,
José Antonio Kast, en La Moneda, debido a diferencias entre ambos por la controversia sobre el cable submarino.
Aquello finalizó con la decisión de Kast de terminar el proceso entre ambas administraciones. Esto a sólo ocho días del cambio de mando del próximo 11 de marzo.
La cita duró solo 22 minutos y su fracaso fue comunicado por el propio Boric, quien manifestó que "desgraciadamente, el Presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes, y como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran".
A esa hora, Kast ya se había retirado de La Moneda y se dirigía rumbo a su oficiana en Las Condes, donde pasadas las 11:00 horas entregó su versión de los hechos, confirmando que el 18 de febrero habló con Boric por teléfono y que éste le "enunció" varios temas, entre ellos lo relativo al cable submarino, pero de manera general. A la vez que agregó que le pidió "aclarar" sus dichos en una entrevista en Mega.
"La suspensión de la reunión de hoy, no es solamente por los dichos del Presidente, que yo le he pedido aclarar el día de hoy, porque se puede malinterpretar lo que él dice en una entrevista a un canal de televisión importante de nuestra nación, y que él aclare sus dichos, y que aclaremos todo lo que se conversó", precisó.
Los temores de la OPE
Luego de detallar extensamente sus intercambios con Boric -al igual que éste lo había hecho-, Kast anunció que "le ponemos término al proceso de traspaso que habíamos iniciado, porque no confiamos en la información que se nos está entregando".
Algo que ya habían transmitido horas antes desde la Oficina del Presidente electo (OPE), desde donde explicaban que su interés en las bilaterales entre ministros, junto a los mandatarios, pues sinceraban que requerían más información y transparencia, ya que no consideran suficientes los elementos que habían podido reunir durante las bilaterales entre secretarios de Estado entrantes y salientes. Así lo habían transmitido más de un personero de "La Moneda chica".
Durante a su alocución hoy, el propio Kast recalcó la "falta de información" con que, según dicen, ellos mismos se han topado. Aquello, dijo, se ha repetido "en temas de la administración fiscal (donde) es aún más grave que la falta de información; a nuestro juicio hay falta de transparencia, y esto lo hemos ido viendo en distintos ministerios, en distintas reparticiones, donde nos dicen que todo está bien, que el porcentaje de pago de deudas en algunas reparticiones menores es altísimo, del 90% y 92%".
Y acotó que "justo fue una repartición donde había una persona que tiene experiencia ministerial, conocía los números, y dice: 'mire, me llama la atención, yo este ministerio lo dejé con un número de funcionarios, y hoy día hay el doble de funcionarios en el mismo ministerio, y los índices de gestión no han mejorado tanto'. Y la recuperabilidad de los créditos no superaba con insistencia un porcentaje del 55%; hoy día me dicen que están recuperando el 92% de lo adeudado. Por lo tanto, nos empezó a llamar la atención, eso junto con lo que yo les decía, los amarres".
Sobre este último punto, Kast dijo que también mencionó a Boric que le preocupaban los llamados "amarres" de funcionarios públicos, que acusan estaría intentando dejar la actual administración. Algo que ha negado La Moneda.
En base a todos esos elementos, Kast decide poner fin a la cita y a las bilaterales entre ambas administraciones, no sólo las que se realizarían en La Moneda, sino que también múltiples otras citas pactadas.
Aquello abrió suspicacias en el sectores de la derecha sobre la forma en que esto podrí a afectar el cambio de mando, el cual es considerado como una "tradición republicana".
¿Qué hacer ahora?
Ante el fin del traspaso, Kast instruyó a su futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, y al próximo jefe del Segundo Piso Alejandro Irarrázaval, que comiencen a organizar, "una fuerza de tarea administrativa para recopilar toda la información que pueda existir, no solamente en los ministerios, sino que también a través del Consejo para la Transparencia, a través de la Contraloría, ver todo lo que sea de público conocimiento a partir de investigaciones que puedan estar realizándose (...) Todas las resoluciones o todos los procesos
que den trámite en el Poder Judicial, tomando también los dichos de las distintas autoridades que han planteado que requerimos una mayor auditoría e información".
La idea es poder "contrastar" esa información con los datos que reciban al asumir el gobierno. A la vez que le pedirá ayuda a los parlamentarios también en su rol fiscalizador.
Kast advirtió que si alguien no cumpliera con su tarea de dejar la información de una cartera, "nosotros en esa línea nos reservamos todas las acciones que se puedan utilizar, dependiendo de lo que vayamos revisando y encontrando para, en el caso de ver una irregularidad o eventualmente algún ilícito, activar toda la fuerza de la ley y hacer todas las solicitudes que correspondan a las distintas instituciones, sean políticas como la Cámara de Diputados, sean al Ministerio Público, o sean a entes contralores o de transparencia".