Una tercera vocería se dio este martes en el Palacio de La Moneda para abordar el conflicto que derivó al quiebre de relaciones con el Presidente electo, José Antonio Kast, y su equipo.
Esta vez, fue la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Camila Vallejo, quien abordó la declaración del futuro Mandatario, en la que zanja el término del proceso de traspaso y anuncia una fuerza de tarea administrativa que recolectará información del Consejo para la Transparencia, Contraloría y otros organismos, para contrastarla con los antecedentes del Ejecutivo.
Al respecto, Vallejo partió por lamentar la decisión de Kast y llamó a retomar el diálogo. "Se vienen pocos días más el cambio de mando propiamente tal y nuestro gobierno, el gobierno del presidente Gabriel Boric, como ha sido además su trayectoria, espera que esta instancia sea una instancia respetuosa, sea una instancia sin tensiones, que sea una instancia como tantas otras republicanas donde prime por sobre todas las cosas la democracia de nuestro país y evidentemente la dignidad en este resguardo de todos los chilenos y chilenas".
En cuanto a la fuerza de tarea anunciada por el republicano, la ministra reparó que esto "es algo que el Presidente electo ya había anunciado en otra oportunidad, no algo que conocemos hoy día y que evidentemente está en el marco de sus facultades y toda la auditoría que haya que hacer. Es parte del funcionamiento del Estado la realización de auditorías internas y por lo tanto, la verdad es que que se hagan las auditorías que sean necesarias".
Además, comentó que "si hubiesen habido tan malas reuniones bilaterales, no hubiéramos tenido las declaraciones tan positivas después de cada reunión bilateral por parte de las autoridades o las futuras autoridades".
Uso de la palabra y 20 de febrero
Por otro lado, Vallejo aseveró que "el Presidente electo le pidió retractarse", al Mandatario y no como dijo Kast, aclarar la declaración. "
A nosotros obviamente no nos parece adecuado que un Presidente electo venga al Palacio de La Moneda a decirle, a exigirle al Presidente en ejercicio que se retracte sobre hechos que son verdad y que él mismo reconoce".
"¿Qué significa eso? ¿Faltar a la verdad? ¿Terminar tergiversando lo que sucedió? No es aceptable", fustigó.
Del mismo modo, la ministra dio cuenta que el día 20 de febrero, "no sólo el Presidente Gabriel Boric se trató de comunicar con el Presidente electo, dada la gravedad de las sanciones que estábamos recibiendo por parte del gobierno de los Estados Unidos, sino que también el equipo del Presidente Gabriel Boric a través de su jefe de gabinete, de sus jefas de comunicaciones, de sus jefas de asesores, comunicaciones que fueron telefónicas, incluso por escrito, diciéndole que el Presidente Gabriel Boric quería comunicarse con el Presidente electo por el tema cable chino y sanciones de Estados Unidos".
"Al final lo que corresponde, es que él consulta a su equipo sobre esas comunicaciones que efectivamente tuvimos con su equipo y por qué a pesar de eso no se respondió a la necesidad de tener una conversación y una reunión de carácter cierto urgente en esta materia", arguyó.