Alcalde de Peñalolén, Miguel Concha (FA). Carolina Leitao, exedil de la comuna y actual subsecretaria de Prevención del Delito.
Municipalidad de Peñalolen
El alcalde de Peñalolén, Miguel Concha (FA) presentó esta jornada una querella por fraude al fisco y falsificación de instrumento público contra la ex edil de la comuna, y quien actualmente es subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao.
Y el monto del crimen denunciado no es menor. La acción judicial apunta a un perjuicio al municipio de al menos $12 mil millones, además de un uso de recursos de la Subdere para fines distintos a los establecidos por ley.
La querella criminal también apunta a otros ex altos funcionarios municipales por los mismos delitos, en relación con la gestión financiera correspondiente al período entre 2021 y 2024. Ello son fueron Patricio Escobar -exadministrador municipal-, Tamara Rubio -directora de la Dirección de Administración y Finanzas y quien está suspendida por un sumario en su contra- y Juan Pino Melo, exdirector de la Secretaría Comunal de Planificación.
Hay que recordar que la misma municipalidad en 2025 realizó una auditoría externa a sus finanzas, luego de que Concha acusara un presunto déficit heredado de la gestión de su antecesora. En su momento, el estudio de abogados encargado -Fortunato & Asociados- planteó que a diciembre de 2024, durante la administración de Leitao, existía un déficit que llegaba a $16.318 millones.
Según la acción judicial actual, la municipalidad denuncia que durante la gestión de la actual subsecretaria se habría implementado un mecanismo de sobreestimación de ingresos presupuestarios, lo que permitió autorizar gastos por sobre la real capacidad financiera del municipio.
La querella también denuncia el presunto uso de cerca de $2.000 millones en recursos transferidos por la Subdere al municipio, destinados a proyectos como plazas, canchas y pavimentos, para fines distintos a los fijados por ley.
Por otro lado, se acusa de presentar a la Contraloría General de la República y a otros entes fiscalizadores estados financieros que no reflejaban la situación real.