Con descuelgues de tres partidos, el Gobierno celebrará este viernes su último cónclave oficialista.
Si bien el Ejecutivo había pensado una asistencia masiva en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional, la instancia se realizará en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, con una convocatoria, se espera, más disminuida.
Y es que tanto Acción Humanista como el Partido Radical desestimaron la invitación, por recriminaciones al proyecto de reforma al sistema político.
El líder de Acción Humanista, Tomás Hirsch, explicó que "no vamos al cónclave porque estamos muy decepcionados con el último proyecto impulsado, enviado y promovido por el Ejecutivo, de reforma al sistema político, que dificulta enormemente la creación de nuevos partidos, que limita la participación de ciudadanos independientes, que impide la fusión de partidos, que restringe el financiamiento solo a quienes tienen parlamentarios".
"Lamentamos profundamente la orientación de este proyecto que va exactamente en la dirección contraria de lo que se supone debe ser el paradigma de un gobierno progresista: promover y ampliar la democracia", acusó el diputado.
Y agregó que "cuando recordamos que el Presidente Boric pudo ser candidato a diputado el año 2017 justamente porque los Humanistas legalizamos la Región de Magallanes para que él pudiera ser candidato, se entiende menos esta incoherencia. Esto generó una profunda desafección en nuestra gente y se acordó no asistir al cónclave".
En ese tenor, el Partido Radical emanó una declaración en la que rechaza la asistencia al cónclave. "Sorprende y decepciona profundamente la actitud de algunos sectores del oficialismo, socialistas, pepeidistas, comunistas y frenteamplistas en la reciente discusión de la reforma al sistema político, cuya votación evidencia una falta de respeto hacia el rol histórico y político del radicalismo", sostuvieron.
Y aseveraron que "no participaremos de una instancia espuria, falsa, dominada por colectividades que, con sus votos y abstenciones, pretenden 'reflexionar' el progreso de Chile sin radicalismo".
Otra colectividad oficialista que se negó a concurrir fue la Federación Regionalista Verde Social (FRVS). Desde la tienda sacaron al pizarrón la desvinculación de Esteban Valenzuela como ministro de Agricultura, luego que el año pasado el partido haya separado aguas con el oficialismo para conformar la lista parlamentaria.
El diputado Jaime Mulet dijo a Emol que "sería raro asistir cuando sacaron al único y un excelente ministro, por pretender armar una lista parlamentaria, a quien le pidieron primero que renuncie a su partido, y obvio no lo hizo". Si bien indicó que "respetamos el encuentro", reparó que "por esa y otras razones no nos sentimos parte".
Cabe recordar que la Democracia Cristiana también declinó la invitación de Palacio para este viernes. Así lo anunció su presidente interino, Óscar Ramírez, luego de una deliberación de la mesa nacional de la Falange. "Si va a tener carácter de despedida del gobierno, no nos corresponde estar", argumentó
El hecho que el Gobierno conminara a la DC fue principalmente resentido por los senadores del partido, que acusaron al Ejecutivo de buscar instalar una "falsa unidad", en las postrimerías del mandato.
"Aparecer de eso, de lo cual nosotros no fuimos parte, como decía un amigo, es como no ir a un cumpleaños, ni haber cantado el cumpleaños feliz, pero estar cuando se está pagando la cuenta. No tiene mucho sentido", dijo la senadora Yasna Provoste hoy en Tele13 Radio.
Con todo, es previsible que sí concurran algunos personeros de la Falange, como el alcalde de San Ramón, Gustavo Toro.
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En Palacio explican que al cónclave están conminados directivas de partidos, parlamentarios electos y en ejercicio, autoridades como alcaldes y gobernadores, además de personeros de centros de estudios del sector.
La idea, indican, es "escuchar distintas posiciones donde gobierna el oficialismo" y constatar que hay una base amplia del sector, con cuadros preparados y representación parlamentaria.
La razón del cambio de locación, señalan en Palacio, se debe a la intención de hacer el último hito dentro de La Moneda. El resto de la programación se mantiene igual, con una jornada que se extiende desde las 14:30 hasta las 20:00 horas. Se prevé una declaración en el transcurso de ese itinerario.
Con todo, en el Ejecutivo desdramatizan las inasistencias, y explican la rebelión de los denominados partidos pequeños, arguyendo que "siempre estuvieron en una lógica de sobrevivencia" al interior del gobierno.