El presidente Gabriel Boric, en medio de la convocatoria que se realizó la mañana de este sábado para despedirlo, resaltó los logros de su administración y aseguró estar tranquilo por irse "con la frente en alto y las manos limpias".
"Soy un presidente joven", sostuvo al comienzo el Mandatario, precisando que "asumí con humildad el mandato que hace cuatro años ustedes me dieron".
Después, dijo que "les prometo, desde el fondo de mi corazón, que he dado lo mejor de mí para estar a la altura de esta responsabilidad y puedo decir con tranquilidad y convicción que me voy con la frente en alto y con las manos limpias".
Dentro de los avances, el Jefe de Estado mencionó: "Es la mujer trabajadora, jubilada, de Valdivia, que hoy, después de tantos años, tiene una pensión más digna gracias a la reforma de pensiones. Es también el profesor que ha caminado tantos años luchando, que hoy tiene el pago de la deuda histórica. Son las familias de nuestros detenidos desaparecidos, que hoy saben que buscarlo es una responsabilidad del Estado, gracias al plan de búsqueda".
Ahora bien, se mostró contra el proyecto de conmutación de penas. "No al indulto, no a la impunidad. Que además les redactaron los mismos abogados de los que están presos en Punta Peuco", señaló.
En ese sentido, diputados de oposición discreparon del balance. El diputado electo del PDG, Patricio Briones, señaló que "el presidente Boric dice que se va con las manos limpias, pero desde regiones, especialmente desde el Biobío, lo que vemos es una gestión al debe".
"Las manos no están limpias cuando se permitió que el escándalo de las fundaciones manchara la fe pública y afectara a los más vulnerables, por lo que lo de hoy es un acto de autocomplacencia y es la prueba de que siguen gobernando para su propio círculo. Mientras ellos se aplauden entre sí, en Chiguayante, en Talcahuano y en todo el Distrito 20, la gente sigue esperando soluciones reales en seguridad y empleo. No se puede hablar de manos limpias cuando se hereda un país estancado y con una gran polarización que ellos mismos alimentaron generaron", sentenció.
Juan Irarrázaval, jefe de bancada del Partido Republicano, manifestó por su parte que "el presidente Boric va a pasar a la historia sin pena, gloria ni un legado que mostrar", pues "ha sido un Gobierno desastroso y fracasado".
Si bien el diputado Frank Sauerbaum, jefe de bancada RN, mencionó que cada presidente tendrá una propia evaluación de su gobierno, finalmente "será la ciudadanía la que juzgue estos cuatro años".
En esa línea, sostuvo que "muchos chilenos sienten que el país retrocedió en seguridad, crecimiento y estabilidad, y ese es un debate que Chile tendrá que enfrentar con honestidad. Este fue un Gobierno de promesas vacías, en donde los chilenos terminaron con más pobreza, con más desigualdades y con más temor por la delincuencia".
El parlamentario Mauro González, también de RN, señaló que "es desconcertante escuchar al presidente Boric decir que se va con las manos limpias, cuando su propio proceso de traspaso de mando ha estado empañado por la falta de transparencia y la ocultación de información crítica para el próximo gobierno".
"Más que actos de despedida con figuras como la ministra Vallejo o el alcalde Vodanovic, Chile hoy lo que necesitaba era una autoridad que hablara con la verdad hasta el último día, no que intentara instalar un relato de pureza que los hechos y las cifras contradicen. No bastan los discursos emotivos frente a La Moneda cuando los chilenos exigen responsabilidad, claridad y, sobre todo, la verdad sobre el estado real en que entregan el país al presidente Kast", complementó.
Joanna Pérez, jefa de bancada de Demócratas, expresó por su lado que siempre es "legítimo" que existan manifestaciones ciudadanas de apoyo o despedida a un Presidente de la República, pues eso forma parte de la vida democrática. No obstante, "más allá de esos gestos simbólicos, lo que corresponde hoy es hacer una evaluación seria de estos cuatro años de Gobierno".
"Lamentablemente, el balance deja muchas preocupaciones. Se entrega el país con un importante déficit fiscal, con promesas que no se pudieron cumplir y con varias polémicas internacionales que afectaron la imagen y la posición de Chile en el exterior. Creo que en ese sentido faltó mayor responsabilidad, mayor prudencia y también mayor capacidad de diálogo", concretó.
Los gobiernos, continuó, "se evalúan no solo por la adhesión que puedan tener en un momento determinado, sino por los resultados que dejan para el país. Y hoy el desafío es que el próximo gobierno pueda corregir varios de estos problemas, recuperar las confianzas y encauzar al país hacia una mayor estabilidad económica, institucional y también en nuestras relaciones internacionales".
El diputado del PSC, Roberto Arroyo, sentenció en tanto: "Con sus propias manos firmó el contrato de compraventa de la casa de Allende, hecho que terminó con la destitución de la senadora Isabel Allende; al Presidente no le alcanzó para enfrentar una consecuencia similar, porque la norma no lo establece expresamente, pero su responsabilidad política es evidente. A esto se suman las promesas de campaña incumplidas en materias tan sensibles como la reconstrucción de viviendas, la salud y la economía, porque no hacer todo lo posible para cumplir lo prometido también es una forma de corrupción. Y es importante decirlo con claridad: la corrupción no consiste solo en robar, también es abusar del poder, faltar a la probidad, manipular decisiones públicas o utilizar los cargos para favorecer intereses propios o de terceros".
La congresista Marlene Pérez (IND-UDI) también consideró que las palabras del Presidente forman parte de "su propia evaluación", pero "lo cierto es que los antecedentes que hoy se conocen distan mucho de la tranquilidad con la que él afirma irse con el trabajo bien hecho y las manos limpias".
Por lo mismo, expuso que "es fundamental que las auditorías y las instituciones revisen en profundidad cada caso, para que sea investigado los antecedentes de mal uso de recursos y sea la verdad, y no los discursos, la que le dé certezas al país".
Desde otra perspectiva analizó el balance el también diputado de la UDI, Jorge Alessandri: "Políticamente no logró consolidar una coalición de centro izquierda, es más, ayer no asistieron todos los representantes del sector por un reproche a su gestión, lo que constata que solo lidera a los más ultras y al PS que hace tiempo es manejado por el ala más ultra de ese partido".
En cuanto a sus los logros, dijo que "basta ver su programa de Gobierno y darse cuenta que fueron muy pocos los logros originales que se aprobaron como ley (...)". Además, "profundizó el sistema de capitalización individual y de salud privada, una agendas de seguridad que no existía en el programa, firmó el TPP11, etc. En resumen, Boric llegó al Gobierno cantando canciones de Quilapayún y salió cantando a Alberto Plaza".