A días del cambio de mando, el presidente del Partido Comunista,
Lautaro Carmona, enfrenta el cierre de un ciclo político inédito para su partido. Durante cuatro años, el PC formó parte del gobierno de Gabriel Boric, ocupando ministerios y subsecretarías en una coalición que reunió a las fuerzas de centroizquierda e izquierda. Como líder de su colectividad, Carmona debió moverse en ese equilibrio: respaldar al Ejecutivo en momentos clave, pero también marcar diferencias en debates sensibles de política exterior, seguridad o conducción del gobierno. El timonel insiste en que
el PC tiene un "sentimiento de pertenencia" con el gobierno saliente, aunque eso no elimina la necesidad de hacer una evaluación propia. Respecto al rol en el futuro gobierno de José Antonio Kast, asegura que
"seremos oposición, pero una oposición constructiva". Asimismo, mencionó que "el concepto de 'gobierno de emergencia' es una frase publicitaria (...).
Es una manera de marcar incluso una pequeña trinchera para bajar expectativas. Pero la gente no está en condiciones de que le posterguen sus expectativas por ese concepto".