La exministra del Interior, Carolina Tohá, abordó la apertura del oficialismo a darle la presidencia de la Cámara de Diputados y Diputadas a Pamela Jiles (PDG), impulsora de los retiros de fondos de pensiones y crítica del gobierno del Presidente Gabriel Boric.
Desde la Democracia Cristiana han asegurado que existe un acuerdo administrativo de la Cámara, que aúna al actual oficialismo, la Falange y el Partido de la Gente. La fórmula radicaría en que Jiles asuma la presidencia el primer año, mientras la primera vicepresidencia quedaría en manos del Socialismo Democrático, y la segunda, en el Frente Amplio.
En Radio ADN, la exministra del Interior reparó que "yo soy muy prudente en estas cosas, he sido parlamentaria y no he estado en esas conversaciones, no sé qué es lo que se ha hablado".
"Yo creo que los acuerdos de conducción de la Cámara de Diputados y del Senado no son alianzas políticas, son acuerdos administrativos que uno a veces llega a acuerdos con gente con la que tiene diferencias muy grandes para darle gobernabilidad a la Cámara de Diputados. Desde ese punto de vista, que haya acuerdos con distintos sectores, hasta los más insólitos, a mí no me sorprende", sostuvo.
En cuanto a si considera insólita la opción de Jiles, Tohá reconoció: "Pues sí pues, acuerdos con los que uno tiene muchas diferencias, con los que no tiene acuerdos, digamos, más profundos. Sin embargo, los acuerdos se basan en que hay ciertas reglas de respeto y de trato. No sé si eso ha sido parte de las conversaciones".
En esa línea, acusó que "la diputada Pamela Jiles ha tenido una forma de denostar el sector político que va a ser la futura oposición y que hoy es oficialismo, que sale de las reglas habituales de la confrontación política y que se para en la descalificación más completa".
"Yo no sé si eso ha estado en las conversaciones que han tenido los diputados y las diputadas. Yo esperaría que sí. Porque es una cosa que uno tenga acuerdos administrativos con sectores con los que tiene diferencias políticas y otra es que ponga a la cabeza de una institución tan importante como la Cámara de Diputados a personas que al día siguiente van a referirse a tu sector político de la forma en que Pamela Jiles lo ha hecho, a la centro-izquierda, al Presidente Boric", arguyó.
De tal manera, insistió que "si no estuviera en esas conversaciones un cambio en la forma de referir que tiene la diputada, creo que sería muy complicado. Es legitimar una forma de hacer política que yo creo que es muy dañina, que no solo en Chile, en todo el mundo está siendo muy dañina".
"La diputada Pamela Jiles ha tenido una forma de denostar el sector político que va a ser la futura oposición y que hoy es oficialismo, que sale de las reglas habituales de la confrontación política y que se para en la descalificación más completa"
Pamela Jiles
Sobre la idea de la diputada del PDG de hacer la "vida imposible" al gobierno de Kast, la exministra advirtió que "las presidencias de la Cámara de Diputados no están para hacer la vida imposible a los gobiernos. Están para hacer puntos políticos respecto a la opinión del Parlamento, las leyes que se presentan y para tramitarlas de acuerdo a una cierta normativa".
Sí indicó que "yo haría una diferencia con el tema de los retiros. En los retiros estuvo medio mundo, les apoyaron. Es cierto que Pamela Jiles los impulsó, pero entusiastamente las siguieron desde distintos sectores políticos. El tema no es ese. El tema es que con el tiempo muchos han sido capaces de decir, ¿sabe qué? Ahí nos equivocamos, ahí nos sobregiramos, ahí abrimos la puerta a algo que no le hizo bien al país, y de Pamela Jiles nunca he escuchado eso, esa visión crítica".
En la negociación política, aseveró "no vale todo. Por eso digo, no sé si en esa negociación había un acuerdo para que se dejen atrás las prácticas. Si no lo ha habido, creo que es complicado instalar esas prácticas a la cabeza de la Cámara de Diputados y darle ese poder a esa forma de hacer política, a ese estilo de hacer política, que es la descalificación de la diferencia".