La pérdida de la mesa de la Cámara y el predominio ahora del oficialismo en las comisiones legislativas, ha generado nuevas tensiones al interior de la oposición. Es que tras su salida del gobierno, el sector no logra alinearse y parece lejos de lograr la unidad.
Lo anterior sumado a ciertos episodios que han generado rechazo. Así ocurrió con la ofensiva del diputado Daniel Manouchehri (PS), quien anunció un oficio a la Contraloría, luego de que la Primera Dama, María Pía Adriasola, sirviera almuerzo a los funcionarios en el casino de La Moneda, pues acusó que ella "no cumplió" con los protocolos básicos para la manipulación de alimentos.
Su performance fue mal evaluada y varios lo calificaron como un ejemplo de lo que no debe ser el rol opositor. Esto mientras otros actores alertan por la falta de coordinación existente, una que al menos en el Frente Amplio creen que se puede lograr a través del ex Presidente, Gabriel Boric, quien ya comenzó a dar los primeros pasos, echando a andar su oficina.
Como sea, este miércoles a las 09:00 horas se realizó una reunión de los presidentes de los partidos de la oposición, en la sede del PS. Cita con la que buscan retomar la coordinación y comenzar a rearmarse.
La senadora y timonel PS, Paulina Vodanovic, sostuvo que el objetivo de la instancia es que "no seamos una oposición reactiva, sino también una oposición propositiva, que tenga ideas, que pueda representar a la otra mitad de Chile. Evidentemente, los partidos políticos que estamos hoy día en la oposición representamos distintas visiones de sociedad en algunos puntos, pero también visiones comunes de antaño".
Agregó que "lo que vamos a hacer es construir este relato común, que no es solamente un relato comunicacional; tiene que ver con ideas, con un pasado y con un futuro que le podamos ofrecer al país. Ahora, ¿cuánta coordinación habrá? Tanta como sea necesaria", aseveró.
Por su parte, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, propuso que, para rearticular el bloque se pongan en relieve "las cosas que le importan al país, no las cosas que le importan a los partidos políticos".
"Si nos perdemos en tratar de plantear un cupo más en un espacio y no pensar en cómo la oposición en su conjunto tiene mayor capacidad de poder incidir y eso siempre es con mayoría, con capacidad de diálogo, logrando convocar a quienes hoy día no son parte de ese espacio", añadió.
Con todo, la oposición se volverá a reunir el próximo lunes 23 de marzo para avanzar en el ánimo de unidad, limar asperezas y avanzar de cara a una estrategia legislativa.
La opinión de los expertos
"Hoy día está a destiempo, no sabemos lo que va a hacer la oposición, más allá de ciertas señales de contradecir, enfrentar o ser muy dura con el próximo gobierno", dijo ayer a EmolTV el director de Criteria, Cristián Valdivieso, añadiendo que el dilema es "qué tipo de oposición quiere ser (...) por ahora no hay proyecto político".
Duro diagnóstico sobre el estado actual y el rol de la oposición, en el que coinciden varios analistas. Al respecto, el académico de la Universidad Central, Marco Moreno, comentó a Emol que "las oposiciones hoy enfrentan un problema clásico de acción colectiva: comparten el objetivo de contener al gobierno de Kast, pero carecen de coordinación, liderazgo y una estrategia común. Eso se traduce en dispersión, respuestas reactivas y baja capacidad de incidencia".
En la misma línea, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, consideró que "si el país está en emergencia, según el Gobierno, la oposición está con respirador artificial y en una lenta agonía. La explicación es muy simple. La oposición que apoyó a Boric terminó totalmente fracturada. Los unía solamente el amor a los cargos de la burocracia estatal. Es decir, comida hecha, amistad deshecha".
"Ahora esta oposición se encuentra en un limbo sin una orientación definida. Ni siquiera han sido capaces de construir un bloque común y lo más probable es que haya varias oposiciones, lo que beneficiará al gobierno", sostuvo.
Sin embargo, Morales cree que "en algún minuto deberán lograr algo de unidad cuando toque enfrentar las elecciones locales, pero para eso faltan tres años. Entonces, no se le puede exigir a esta oposición que presente hoy un proyecto común si aún no definen un perfil claro y la agenda comunicacional está totalmente dominada por el gobierno".
Fernando López, coordinador de Economía y Sociedad del Instituto Res Publica, opinó que "hay sectores que claramente están buscando rearmarse y reflexionar antes de responder a las polémicas o a cualquier suceso. En ese círculo se puede situar al exPresidente Gabriel Boric. Por otro lado, están casos como el de Daniel Manouchehri o el propio Gonzalo Winter, quienes reaccionan ante cualquier acción o declaración del Gobierno del Presidente Kast, intentando obtener algún provecho político, lo que refleja cierta desesperación".
En este contexto, López cree que "aún se observa una oposición desorientada, que busca reconfigurarse para articular un proyecto que pueda defender en los próximos cuatro años y que no se quede atrapado en polémicas menores o en temas de nicho desconectados de las urgencias nacionales .
En tanto, Michael Comber, director ejecutivo del Instituto Libertad, precisó que "la oposición hoy está reestructurando sus fuerzas frente al nuevo escenario político que vive Chile, donde se piden soluciones urgentes en materia de seguridad, orden y crecimiento. Hoy cuesta ver figuras de oposición que encarnen coherentemente propuestas de estas materias".
A su juicio, "la desmesura en criticar detalles mínimos como la Primera Dama sirviendo almuerzos o la falta de autocrítica en su irresponsabilidad fiscal, todavía levantan dudas respecto a si podrán constituir una oposición propositiva o si, más bien, se atrincherarán en una permanente crítica polarizante".