Días agitados vive el Ejecutivo a ocho días del cambio de mando, no solo por la intensa agenda que ha instalado en la línea de cumplir con la promesa del "gobierno de emergencia",
sino por la coyuntura que ha debido enfrentar con el alza de los combustibles que deviene del conflicto en Medio Oriente.
La idea, como adelantó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, es prescindir en algún grado del Mecanismo Estabilizador del Precio de los Combustibles (Mepco), que tradicionalmente se utiliza para amortiguar el alza de precio para los consumidores. El argumento del Ejecutivo, como han insistido las autoridades a coro, es que "no hay plata", para hacer uso de un recurso que no subsana el alza, sino que la "posterga".
Si bien senadores de oposición acusaron al Ejecutivo de pretender eliminar la herramienta, el gobierno ha deslizado que se inclinaría por modificaciones al Mepco. Hoy por hoy, Hacienda ha llevado una serie de reuniones con las que ha ido perfilando ayudas focalizadas a las familias más vulnerables y rubros estratégicos, como son los gremios de transportistas de carga terreste. Este anuncio, dicen voces de Palacio, "está casi listo" y se presentaría antes del martes.
Así todo, en La Moneda reconocen que el aumento de los precios puede detonar el descontento ciudadano y abrir la primera crisis política de Kast. También consideran que parte de la oposición -no toda- buscará tomar provecho de la situación. "No queremos que esto se vuelva una guerra ideológica" comentan.
La forma de enfrentar el embate, adelantan, será "hacer frente a la ciudadanía" y explicar de forma clara y transparente las circunstancias que ameritan "apretarse el cinturón": una guerra en Medio Oriente cuyas consecuencias económicas son inminentes y la estrechez fiscal en que dejó al país el gobierno anterior.
Adicional a todo eso, lo que ha trascendido en las últimas horas, es que el Gobierno está evaluando la trama de los combustibles de forma multisectorial. De ese modo, la alternativa al empleo del Mepco está siendo abordada por Hacienda, junto a los ministerios de Energía y el ministerio de Desarrollo Social.
Junto a esas áreas, también se encuentra el ministerio de Seguridad. La cartera liderada por Trinidad Steinert, comentan fuentes del gobierno, está abocada a coordinar un despliegue logístico con Carabineros para escenarios múltiples que pueden considerar eventuales atochamientos y colapsos de las bencineras, que repercuta en el tráfico de las calles.
Consultados si se evalúa recurrir a las Fuerzas Armadas para esta custodia, en el Ejecutivo no lo descartaron. Sí relevan que las zonas de abastecimiento de combustible, radican en infraestructura "crítica".