Restos de la embarcación Bruma.
Matías Sánchez
Tras casi un año desde que el pasado 30 de marzo se perdiera el rastro de la lancha a motor "Bruma" en las costas de la Isla Santa María —tras una colisión con el buque pesquero "Cobra", que dejó a sus siete tripulantes desaparecidos—, este lunes se dictaron medidas cautelares contra tres de los ocupantes de esta última embarcación.
El Juzgado de Garantía de Coronel imputó a los tres hombres por la muerte de los pescadores y determinó que el capitán Roberto Mansilla, junto a los tripulantes Luis Macaya y Jaime Sandoval, queden con firma quincenal, arraigo nacional y prohibición de comunicarse entre ellos y con la empresa.
En tanto, la empresa Blumar, propietaria del "Cobra", no quedó sujeta a medidas cautelares. El plazo de investigación fue fijado en 120 días.
La audiencia de formalización había comenzado el pasado miércoles 18 de marzo, en medio de revelaciones claves de chats y mensajes de voz de tripulantes del barco pesquero, en donde en algunos se puede escuchar como estos confirman haber colisionado con una "lanchita".