La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la prórroga del estado de excepción constitucional de emergencia en la Región de La Araucanía y en las provincias de Arauco y Biobío, en la Región del Biobío.
La medida fue respaldada por 122 votos a favor, 19 en contra y 9 abstenciones. Mientras que durante el debate, parlamentarios de distintos sectores fijaron sus posiciones.
Desde el oficialismo, la diputada Paz Charpentier (Republicanos) sostuvo que "quiero transmitirle al país que no vamos a permitir, no vamos a admitir, ni que el terrorismo, ni que el narcotráfico, ni que aquellos que aspiran a la fragmentación y disolución del Chile que conocemos triunfen sobre los millones de chilenos trabajadores y honestos. No lo vamos a permitir".
En esa línea, agregó que "vamos a votar a favor de este estado de excepción porque no estamos dispuestos a dejar a los chilenos en la indefensión".
Por otro lado, desde la oposición, la diputada Emilia Schneider (FA) planteó que "no basta con mantener los planes de forma cosmética, tenemos que avanzar en una solución política definitiva para un conflicto que es histórico en nuestro país. Esa solución conlleva entrega de tierras, lleva inversión, conlleva seguridad, conlleva un montón de cosas que precisamente son lo que necesita la región de la Araucanía y fue a través de la vía del diálogo".
Y el PPD José Montalva complementó que "yo, la verdad, siempre supe que lo que decían los diputados de oposición en esa época era, uno, ellos decían que acá no había estrategia, que no se había hecho nada, pero los resultados están a la vista. Nosotros, cuando yo soy delegado presidencial, bajamos en un 85% los hechos de violencia rural, y ese es su objetivo. Ellos decían que no había una estrategia, que había que hacer algo más integral. Bueno, resulta que ellos hoy día, con guitarra en mano, hacen exactamente lo mismo. Yo no puedo votar en contra, toda vez que hoy día, todavía, es una herramienta que funciona".
"Necesitamos mantener el estado de excepción existente"
Al cierre de la discusión, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, defendió la continuidad de la medida, enfatizando que "hemos recurrido a nuestras Fuerzas Armadas porque ha sido evidente para cualquiera que se detenga a evaluar los hechos que lo que sucede en esta zona supera al ámbito puramente policial. El gobierno anterior así lo entendió y, consciente de la gravedad de esta situación, consideró conveniente renovar esta medida en 66 oportunidades".
Asimismo, destacó que "los efectos de estas medidas están a la vista. En esto los datos no mienten. Según reporta Carabineros, se ha generado una disminución cercana al 80% en los eventos violentos de la macrozona sur durante los últimos 5 años. Esto se traduce en un menor número de ataques incendiarios, menor número de amenazas, daños y usurpaciones, entre otros delitos. Ha habido resultados positivos, sin duda. Pero la verdad es que la situación que viven los chilenos en el sur del país está lejos de haberse normalizado".
Finalmente, la autoridad recalcó que "no nos podemos dar el lujo de retirar a las Fuerzas Armadas sin antes evaluar a fondo la estrategia actual y hacer modificaciones que mejoren sustancialmente la operación y la efectividad territorial de esta medida. Las decisiones futuras que como gobierno tomemos en la materia se realizarán en base a un análisis detallado y serio de la situación que se vive en el sur de nuestro país. Para esto necesitamos primero mantener el estado de excepción existente para tener un margen de acción desde el cual evaluar con el sentido de urgencia que merecen las acciones llevar adelante".