El ministro del Interior, Claudio Alvarado, abordó los incipientes cacerolazos que se hicieron oír la noche de este martes en sectores de las comunas de Santiago y Nuñoa, en protesta al alza de los combustibles por las modificaciones que emprendió el gobierno al Mepco.
Manifestaciones que se suman al llamando a protesta que han hecho las juventudes de los partidos de oposición. "No merecemos este Kastigo" y "Alzáte contra el alza" son algunas de las consignas que se difunden en redes sociales.
En conversación con Radio Infinita, Alvarado fue consultado por el temor del gobierno a que se gatillen manifestaciones sociales.
"Eso siempre está presente en el escenario, pero yo creo que ha existido un buen proceso de conversación previa con gremios relevantes a través del ministerio de Hacienda, y a pesar de lo doloroso de esta medida que todos lamentamos y a nadie le gustaría tomar".
"Lo más fácil para un gobierno es postergar las decisiones complejas, es no asumir la realidad y seguir el camino más fácil. Aquí enfrentamos una realidad compleja, dura, difícil. Sé que a las personas les afecta en su vida diaria, pero le pedimos comprensión, porque un gobierno responsable tiene que hacer las cosas que corresponden", añadió.
Y acotó que "si estas medidas están afectando ahora en lo inmediato, lo importante es que en el mediano plazo se generen estructuralmente las condiciones para que la economía se recupere y las personas puedan tener oportunidades de empleo, que es lo que más nos preocupa y lo que más nos interesa".
Con todo, comentó que "yo veo en las redes sociales a muchas organizaciones que tratan de promover este desorden social, llamando a protesta, al cacerolazos y otras cosas. Pero yo siento que hasta ahora la ciudadanía ha tenido una actitud y una conducta muy responsable, y como que entienden cuál era la realidad con la cual recibimos el país y un poco comprenden que estas medidas no son caprichosas".
"Ningún gobierno va a querer hacer daño a las personas. Aquí lo que estamos tratando de hacer es reconocer una realidad, por dura que esta sea, asumir el costo de popularidad que tengamos que asumir, pero quedarnos con la conciencia tranquila de que como gobiernos estamos actuando de manera responsable", sostuvo.
Sobre cómo ha visto la respuesta de la oposición, el ministro comentó que "yo quiero reconocer que aquí estamos frente a dos oposiciones. Ayer vimos una oposición beligerante, con mucha crítica, hasta con improperios al ministro de Hacienda y otra oposición que en sala fue mucho más reflexiva y que manifestaron directamente su intención de colaborar".
"Y aquí se da una paradoja de la dicotomía entre lo que se dice y lo que se hace. Durante muchos años se ha criticado que el impuesto específico a los combustibles lo pagan los transportistas, pero no las industrias, y este proyecto de ley incorpora en su artículo cuarto para contribuir al financiamiento de las medidas de mitigación, transitoriamente un impuesto específico a las industrias que no tienen como giro principal el transporte y parte de la oposición se niega a aprobar ese artículo", formuló.
Y criticó que "cuando uno escucha el eslogan 'protegiendo a los más ricos', y si seguimos el mismo lenguaje que utiliza esa posición extrema, aquí lo que estábamos haciendo es colocarle un gravamen a aquellas personas que más posibilidades tienen de contribuir, y ellos la rechazan".