"La sobreexplotación de especies pelágicas al borde del área marina protegida de Isla de Pascua por parte de las grandes flotas asiáticas pesqueras está reduciendo las poblaciones de peces", advirtió la bióloga marina Emilia Palma Tuki.
Palma Tuki recibirá el próximo 26 de marzo el premio Ocean Stewardship Award, junto a otras dos representantes de Trinidad y Tobago e Islas Cook, en Nueva York, EE.UU., durante la reunión de la Comisión Preparatoria del Acuerdo relativo a la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés).
En conversación con EFE, Palma señaló que las grandes flotas pesqueras asiáticas que se ubican frente a la línea del área marina protegida de Isla de Pascua están "sobreexplotando y agotando las poblaciones de peces".
Esto, gracias al "uso tecnologías, rádares, sensores y boyas que les avisan del paso de cardúmenes de animales pelágicos", con consecuencias para "los pescadores, porque pasan más horas pescando y sacan menos".
Otra de las consecuencias de la presencia de las grandes flotas pesqueras con "poca conciencia ambiental", es la "invasión de micro y macro basura plástica que llega a sus costas y que están amenazando a nuestra flora y fauna y que llega a la cadena alimentaria", aseveró.
Palma Tuki sostiene que según el plan nacional chileno -a propuesta de la Isla de Pascua-, en el área marina protegida "no están permitidas actividades como la minería en el fondo marino". Sin embargo, afirma que ha habido controversia por la "ubicación de cables submarinos" de fibra óptica.
Actualmente, la bióloga marina se dedica al monitoreo de la macro basura que llega a las playas y al análisis de aguas de lluvia en las desembocaduras de la cara oeste de la isla para determinar "si a largo plazo están ocasionando un deterioro o una amenaza a los arrecifes o a los ecosistemas someros de la isla".
Asimismo, añadió que "nos ocupamos del monitoreo de la composición de nuestros arrecifes de corales y cómo cambian con el estrés de los cambios de temperatura, ya que ha habido blanqueamiento de corales" y agrega que estudia asimismo la "mortalidad masiva de erizos y otras especies y cómo pudo afectar en la composición de todo el arrecife coralino o el crecimiento de más algas".
"Voy a la playa, a cada rincón, es mi hogar, y al sentir que es mi hogar, tengo el deber y el derecho de protegerlo, de cuidarlo, de conservarlo", remarca. "Como población, nosotros tenemos eso inculcado en nuestro corazón y en nuestro pensamiento, tenemos mucha conciencia", concluye.
Expedición para Área Marina Protegida
La bióloga marina participó junto a otros miembros del Consejo del Mar de Rapa Nui en una expedición internacional en el buque RV Falkor Too, con el objetivo de explorar los montes submarinos del Pacífico Sureste, en la zona de Nazca y Salas y Gómez, para contribuir a la creación de una Área Marina Protegida (AMP) de alta mar.
En esa línea, explicó que "durante el mes y medio que duró el periplo se recogieron muchas muestras de la biodiversidad marina, algunas de las cuales se enviaron fuera de Chile para los análisis moleculares".
Además, se encontraron "muchas especies que no están reconocidas en esa zona y tampoco por la ciencia marina".
Otro de los hallazgos "súper relevantes", subraya, es el hallazgo en esa zona de "las aguas más ultra oligotróficas del planeta".
Al respecto, explicó que "la luz solar puede penetrar a grandes profundidades, y allí se encontraron corales, algas fotosintéticas a unos 150 metros de profundidad, las más profundas en el mundo".