Estación Espacial Internacional (EEI)
EFE
La Universidad de Chile encabeza un equipo multidisciplinario que enviará una serie de experimentos tecnológicos y biológicos a la Estación Espacial Internacional (EEI), en un proyecto que busca marcar un hito en el desarrollo espacial del país.
La iniciativa, coordinada por el Laboratorio de Exploración Espacial y Planetaria (SPEL) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM), reúne también a investigadores de la Universidad de Santiago de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Fundación Biociencia, junto a especialistas nacionales e internacionales.
El proyecto contempla el envío de un contenedor especialmente diseñado para operar en condiciones de microgravedad y radiación espacial, el cual albergará diversos experimentos durante seis meses en la EEI.
Entre ellos destacan estudios de biología espacial con organismos en estados activos y liofilizados, el ensamblaje de ADN sintético en microgravedad, pruebas de dispositivos ópticos y mecánicos como cámaras infrarrojas, láseres y motores, así como el análisis del comportamiento del grafeno en el espacio y la evaluación de procesadores e instrumentos de medición de radiación y campo magnético.
"El objetivo primario es aprender a integrar este contenedor a la estación espacial, comprender sus sistemas de energía y comunicación, y evaluar cómo responden nuestros desarrollos a condiciones extremas", explicó Marcos Díaz, investigador principal de la misión y académico de la FCFM.
Durante la operación, los datos serán descargados periódicamente, permitiendo monitorear el estado de los experimentos mediante imágenes y registros, a la espera del retorno del contenedor a la Tierra para un análisis más profundo.
Por su parte, el decano de la FCFM, Francisco Martínez Concha, destacó que la iniciativa "refleja el compromiso con la innovación de frontera y demuestra que Chile cuenta con capacidades humanas y tecnológicas para integrarse al ecosistema espacial global".
Los resultados de esta expedición permitirán validar tecnologías desarrolladas en el país y generar datos clave para futuras misiones satelitales, sentando las bases de un avance sostenido en la industria espacial chilena.
Este proyecto forma parte del Programa Satelital de la FCFM y cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), a través de iniciativas como Anillo y Fondecyt, además del aporte de investigadores participantes.