El
respaldo al Gobierno del Presidente José Antonio Kast se desplomó a dos semanas de haber asumido, según los resultados que muestran las encuestas que lo sitúan en un rango entre el 47% y el 41% de aprobación.
Los sondeos que se desarrollaron después del anuncio del alza de las bencinas, a raíz de la modificación vía administrativa al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), llevó a que el respaldo con el que gozaba el Mandatario en los primeros días de su arribo a La Moneda, marcara una significativa baja.
La encuesta Cadem -aplicada el martes 24 de marzo- mostró que Kast registra un 47%, mientras la desaprobación es del 49%. Se trata de una caída de 10 puntos porcentuales desde el sondeo del 13 de marzo, cuando su aprobación llegaba a un 57% y la desaprobación al 34%.
En tanto, la encuesta Panel Ciudadano-UDD, -también aplicada el 24 de marzo- mostró que la aprobación al gobierno de Kast es del 42% y la desaprobación de un 48%. En contraste, el 13 de marzo el sondeo mostraba que la aprobación al gobierno de Kast era del 59% y sólo un 18% lo rechazaba.
El miércoles, en tanto, la encuesta Data Influye -aplicada entre el viernes 20 de marzo y el martes 24- arrojó que la aprobación al Gobierno de Kast es de un 41% y un 43% lo desaprueba.
Este viernes, la encuesta Black & White arrojó que un 36% aprueba la forma en que Kast está conduciendo su gobierno, mientras que la semana pasada registraba un 48%.
Así las cosas, el Gobierno atraviesa un escenario complejo en su popularidad, pero ya han dado señales de que tenían asumido que aquello podría ocurrir, especialmente al tomar medidas que golpean a más allá de quienes conducen automóviles, sino que terminan por afectar a gremios -como el turismo o los panaderos-, y encarece el valor del traslado de la cadena productiva, lo que se podría traspasar a los consumidores.
El martes, cuando las bencineras colapsaban con cientos de automovilistas que buscaban aprovechar los últimos días antes del alza, el Presidente José Antonio Kast acusó el golpe en la popularidad. "Hemos visto la manera de paliar esta situación, pero lo que no podemos hacer es engañar a las personas, no podemos comprar popularidad a costa de dineros que no tenemos, endeudándonos para después en corto tiempo más tener que pagar las consecuencias en temas sociales, en temas de ayuda a las familias más necesitadas", sostuvo.
Impacto por bencinas
La principal razón del llamado "fin de la luna de miel" de Kast tiene relación con el alza del precio de las bencinas y los coletazos para el aumento de precio de otros bienes.
En Cadem, un 59% de los encuestados consideró que era "un alza evitable"; un 85% dijo que este escenario, a nivel personal, le afectará "mucho o bastante"; un 61% expresó que esto le traería "dificultades económicas severas"; y un 57% dijo que "estaría obligado a dejar de andar en auto y andar en transporte público".
En Panel Ciudadano-UDD, los consultados comentaron que la principal preocupación frente a esta alza de combustibles es que suban los precios del transporte, alimentos y otros (62%), seguido por el impacto en el presupuesto del hogar (27%).
En tanto, en Data Influye, un 25% de los consultados consideró que el alza a los combustibles es una situación que podría debilitar políticamente al gobierno, seguido de las altas expectativas ciudadanas (16%).
Cuestionamientos a Seguridad
Estas percepciones dan cuenta del efecto negativo de una medida que golpea a las economías de los hogares, pero al mismo tiempo, abre el desafío para el Gobierno de cómo repuntar en su aprobación.
Una de esas salidas podrían ser las medidas en materia de seguridad, una de los grandes pilares de la campaña de Presidente Kast. Sin embargo, los recortes del 3% todos los ministerios, incluyendo la cartera de Seguridad Pública, han puesto en duda los avances que se puedan registrar, al menos, de manera evidente y a corto plazo -como fue la medida de modificar el Mepco y la posterior alza-, para la ciudadanía.
A ello, se suma que la
cartera liderada por Trinidad Steinert ha tenido cuestionamientos por haber solicitado la salida de la exsubdirectora de Inteligencia de la PDI, Consuelo Peña, a raíz de presuntas diferencias que la entonces ex fiscal regional de Tarapacá habría tenido en el marco de la indagatoria a comerciantes chinos del "Clan Chen", en Iquique.
En tanto, y de acuerdo al detalle que entregó la ministra ante el Congreso, las reducciones presupuestarias sumarían $72 mil millones este año, afectando diversas áreas de asignaciones policiales y también convenios con otros ministerios e instituciones. Entre ellas, está el Plan Nacional contra el Crimen Organizado, donde se van a disminuir $583 millones; mientras que en el Plan Calles Sin Violencia habrá una disminución de $1.187 millones.
Alza de combustibles, un costo asumido
Consultados por Emol, expertos hacen un diagnóstico en torno a la situación de desplome de popularidad en que se encuentra el Gobierno de José Antonio Kast. Para algunos, se trata de una situación que se podría revertir conforme se vayan equilibrando los precios de los combustibles, pero otros consideran que el escenario abarca más factores.
Kenneth Bunker, analista político de la USS, considera que la definición de alza de combustibles venía con "un costo calculado", que bajo cualquier circunstancia "era mejor verlo ahora que verlo después".
"La aprobación naturalmente se va a ir desgastando, eso va a pasar en cualquier gobierno, pasó también el de Gabriel Boric, que partió con 50, es decir, más bajo que Kast, y cayó al mes siguiente, y después nunca se recuperó. Va a pasar lo mismo con Kast, independiente de las cosas que pasen. Obviamente esto apura el tranco, apura la velocidad de caída, pero creo que dado que es algo circunstancial, que está vinculado al tema de las bencinas, a una crisis internacional, debía haber algún rebote en el futuro".
Por su parte, Eric Latorre, director del Magíster en Gobierno de la Universidad Autónoma, coincide en que "el gobierno ya tenía asumido el costo por el alza en el precio de los combustibles que inevitablemente impacta la popularidad, especialmente en el inicio de una administración".
No obstante, agrega que hay otro elemento, que ha incidido en el deterioro de la aprobación: "se observa cierta inconsistencia comunicacional. El gobierno comenzó con una alta exposición del presidente José Antonio Kast y una estrategia clara, con un mensaje consistente. Sin embargo, eso se fue debilitando rápidamente".
En tanto, Mario Herrera, cientista político de la U. de Talca, resume que "el gobierno tenía que solucionar tres problemas en sus primeros 90 días, antes de la cuenta pública: seguridad, migración y economía. Hoy tiene problemas con seguridad y economía, y en migración, pese a que no tiene problemas, tampoco tiene resultados. Esto acorta considerablemente la luna de miel".
Qué equilibrar: Agenda económica, seguridad y "empatía"
"Apenas pase el conflicto, creo que los precios se van a ir normalizando, y eso se debería haber reflejado en la evaluación al gobierno y al Presidente", proyecta Búnker.
No obstante, el experto acota que "obviamente conseguir buenos resultados en otras áreas que siguen siendo prioritarias, como la crisis de seguridad, también van a ir ayudando que se pueda restablecer el patrón regular. Eso también puede significar una caída menos pronunciada. No necesariamente tiene que ser siempre un ganar en aprobación, sino que buenos resultados también pueden impedir que la caída sea tan pronunciada como sería bajo otra circunstancia".
"(Los factores que se debieran potenciar son) "por un lado, la seguridad, que fue un eje inicial relevante, pero que hoy requiere un mayor protagonismo de la ministra de la cartera. Por otro, se echa de menos una agenda económica clara y bien comunicada, que dé señales concretas sobre inversión, reducción de trabas y reactivación".
Eric Latorre, analista político U. Autónoma
Latorre, por su parte, plantea que hay dos ámbitos que el gobierno debiera potenciar rápidamente en materia comunicacional. "Por un lado, la seguridad, que fue un eje inicial relevante, pero que hoy requiere un mayor protagonismo de la ministra de la cartera. Por otro, se echa de menos una agenda económica clara y bien comunicada, que dé señales concretas sobre inversión, reducción de trabas y reactivación".
"Finalmente, también hay un elemento de tono que es importante ajustar. Al gobierno le falta mayor sensibilidad y empatía en las vocerías. Si bien es válido mantener una posición de firme en lo económico, esta debe equilibrarse con una comunicación más amable. De lo contrario, se corre el riesgo de ser malinterpretado por la ciudadanía, lo que puede ser aprovechado y capitalizado por la oposición", observó el experto.
Herrera, en tanto, sostiene que "la estrategia más viable hoy es seguir con el copamiento. Es decir, impulsar temas que dividan donde se genere una respuesta casi automática de la oposición. La candidatura de Bachelet es un ejemplo de ello".
De todos modos, opina que "una vez que se cruza el umbral de la desaprobación, solo se puede contener la pérdida de popularidad del presidente con los costos políticos que eso conlleva".