Distinta reacciones ha dejado el anuncio del retiro del proyecto de Ley de Pesca impulsado en la administración de Gabriel Boric.
La intención del Ejecutivo sería retirar el proyecto con el fin de revisarlo en profundidad y realizar ajustes que permitan perfeccionarlo. La iniciativa no sería descartada, sino que se buscaría reimpulsarla con una propuesta que garantice mayor eficacia, oportunidad y certeza jurídica.
La iniciativa, que había sido presentada a comienzos de 2024, avanzó durante meses en la Comisión de Pesca de la Cámara bajo discusión en particular y con carácter de suma urgencia.
Sin embargo, nunca alcanzó a ser votada en la Sala, lo que permitió al Ejecutivo hacer uso de sus atribuciones para retirarla. De esta forma, se mantendrá vigente la actual normativa.
Críticas
La decisión generó una ola de críticas desde la oposición. El diputado y presidente de la comisión de Pesca, Alejandro Bernales (PL) manifestó que "no se entiende la falta de diálogo del gobierno, tomar decisiones entre cuatro paredes con un secretismo innecesario solo rompe las confianzas con el Congreso".
"Esta forma de actuar claramente es un error político y una falta de respeto para quienes representamos a la ciudadanía en la Cámara de Diputados. Por lo tanto, es inevitable preguntarse si lo que buscan es retroceder y volver a las prácticas como la ley longueira", aseguró.
El diputado Jorge Brito (FA) cuestionó duramente la medida y apuntó a la normativa vigente como "la mayor vergüenza de la política chilena", agregando que "terminó con una diputada y un senador en la cárcel por corrupción".
Además, sostuvo que "para tener una ley con legitimidad, justa y restituir el Estado de Derecho, impulsamos la nueva ley con más de 200 audiencias sesionando en ocho regiones del país. Este trabajo no se puede echar por la borda, la pesca artesanal está siendo duramente golpeada con el aumento del precio de los combustibles sin ninguna ayuda por parte de este Gobierno y, además, le quitan el futuro retirando el proyecto de nueva ley de pesca".
En la misma línea, la diputada Nathalie Castillo (PC) indicó que "retirar esta ley es una muy mala señal y confirma que el gobierno de Kast está optando por salvar la corrupta Ley Longueira. Estamos hablando de una demanda histórica de la pesca artesanal que ya se estaba tramitando en el Congreso, con debate democrático y participación. Aquí Kast tiene que decidir si va a gobernar para las mayorías o si va a seguir defendiendo privilegios y abusos".
El senador Diego Ibáñez (FA), en tanto, acusó falta de voluntad del Ejecutivo: "definitivamente no quiere cooperar, no quiere hacerse parte de la solución, sino parte del problema. No es de extrañar que terminen retirando una legislación que lo que hicieron durante todo el proceso fue boicotearla".
Asimismo, agregó que "el diputado Bobadilla presentó más de 200 indicaciones para retrasar la aprobación de este proyecto, y hoy no resulta extraño que se sumen al problema y no a la solución. Este es un proyecto de ley que quiere reemplazar una ley actual que terminó con un senador preso, que fue aprobada en base a coimas".
El diputado Guillermo Valdés (PDG) se sumó a las críticas, asegurando que ve "con preocupación este movimiento del Gobierno. Espero sinceramente que sea para mejorar la propuesta y que se escuche a todos los actores involucrados. Mi distrito es 100% de pesca artesanal y eso lo voy a defender siempre".
Respaldo a la decisión
Desde el oficialismo, en tanto, el diputado Sergio Bobadilla (UDI) respaldó la decisión del Ejecutivo, argumentando que "creemos que se deben hacer los cambios que permitan generar los equilibrios entre la pesca artesanal y la pesca industrial, de tal manera que tengamos progreso y desarrollo para todos y cada uno de quienes viven de esta importante actividad, particularmente en la región del Bío Bío. Muy bien el Gobierno al retirar este proyecto".
El diputado Alejandro Riquelme (Republicanos) también apoyó la iniciativa, indicando que "el retiro del proyecto de ley de pesca va en línea con el retiro de otros documentos, como Decretos y reglamentos para su revisión y mejoramiento. Lamentablemente, esta iniciativa tiene un componente ideológico muy fuerte, que daña a la industria y deja a miles de personas sin su fuente de trabajo, por lo que valoramos que el Ejecutivo le haga las correcciones que correspondan para una correcta tramitación e implementación".
Su compañero de bancada, Diego Vergara (Republicanos) aseveró que "está dentro de las facultades de de ingreso de la nueva administración. Cabe destacar, esta no se retira unilateralmente por parte del Gobierno, sino que preguntando al Consejo Nacional de Pesca a su gran totalidad de integrantes y estaban de acuerdo con la revisión para estudiar bajo el punto de vista técnico, artesanal e industrial, llegando los equilibrios que se requieren propios de lo que significa el enfoque de esta nueva administración del gobierno de el presidente Kast".
Por otra parte, el diputado Mauro Gónzalez (RN) aseguró que "el gobierno tiene todo el derecho de poder presentar su propia agenda en relación a la pesca y a la acuicultura".
"Sin perjuicio de eso, nosotros apoyamos con fuerza el fraccionamiento y esperamos que así se mantenga, especialmente en los sectores del sur de nuestro país. En relación a la ley de pesca, sí va a ser importante rescatar lo relevante, lo positivo, lo que pueda ayudar, por ejemplo, la plataforma social. Es algo que hemos conversado con el subsecretario de Pesca para que lo podamos evaluar y presentarlo también como un tema legislativo en el Congreso Nacional", agregó.