Tras el brutal ataque perpetrado por un alumno de 18 años en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, en Calama,
gremios de profesores condenaron el hecho y lamentaron la escala de violencia en el sistema escolar.
El hecho se registró luego que el alumno de 4° medio iniciara una discusión con tres compañeros de 2° medio, a quienes atacó con un arma blanca. En un intento de separarlos, dos inspectoras también resultaron lesionadas: una de ellas falleció minutos más tarde y la otra permanece grave en un recinto asistencial.
Desde el Colegio de Profesoras y Profesores de Chile expresaron su "profundo dolor y consternación por el terrible hecho ocurrido en el Instituto Lezaeta de Calama, Región de Antofagasta, en el que murió una inspectora tras el ataque de un alumno".
El presidente del gremio, Mario Aguilar, señaló que "esto es un hecho dramático, terrible, horroroso. Nunca debió llegarse a esta situación extrema como es que una profesional de la educación muera ejerciendo sus funciones educadoras (...) Esto es inaceptable, por un lado, pero por otro lado, muy triste".
Junto con expresar sus condolencias, Aguilar señaló que "estos hechos lamentablemente nosotros los veníamos alertando desde hace mucho tiempo. Dijimos más de una vez que va llegar a un momento en que ocurra un hecho dramático, terrible, podemos llegar a tener muerte en algún colegio, porque la violencia está escalando".
"Las autoridades tienen responsabilidad en esto. Se anunció en el gobierno pasado programas de salud mental que quedaron solo en anuncios. La Ley de Convivencia (Escolar) todavía no se publica en el Diario Oficial, que no va hacer milagros, como ocurre con toda norma, pero sí va a entregar herramientas que hoy día no existen. Y así este tema, a lo mejor, no se ha tomado con la debida gravedad que tiene", mencionó.
Aguilar añadió que "la violencia y el problema de convivencia escolar es probablemente el más grave hecho que está ocurriendo en el sistema escolar chileno, y lo que requiere más urgente atención. Entonces, la interpelación es a las nuevas autoridades, los distintos entes que tienen que ver con colaborar en la solución de esta situación, hagan su trabajo".
Finalmente, mencionó que "las familias chilenas tienen que enviar a sus hijos e hijas a los colegios y tener la certeza de que van a estar seguros y protegidos. Esto es un hecho que que no podemos normalizar (...) No podemos aceptar que la violencia sea el modo de convivencia cotidiano".
Por su parte, desde la Asociación de Educadores de Chile (Aseduch) expresaron "su más enérgico repudio y consternación ante el lamentable hecho ocurrido hoy en un colegio de Calama, donde un alumno de 18 años ha asesinado a una inspectora y ha dejado a varios heridos".
"Este hecho aberrante y violento nos conmociona a todos y nos recuerda la urgencia de abordar la violencia en nuestros establecimientos educacionales. Como Aseduch, hemos venido denunciando la creciente ola de violencia en los colegios y exigiendo medidas efectivas para prevenir estos hechos", aseguraron.
En esa línea, subrayaron que "la tolerancia cero a la violencia es un imperativo que no podemos seguir postergando. No podemos seguir lamentando la pérdida de vidas y la afectación de la integridad física y emocional de nuestros estudiantes y funcionarios".
Por ello, exigieron a las autoridades medidas efectivas para prevenir la violencia, apoyo a las víctimas y sus familias, y sanción a los responsables.
"Como Aseduch, solidarizamos con la familia de la inspectora fallecida, y con todos los afectados por este hecho. Nos comprometemos a seguir trabajando para crear un entorno educativo seguro y libre de violencia", cerraron.