Mientras el plan Escudo Fronterizo completa su segunda semana con la habilitación de zanjas y barreras de inmovilidad en Chacalluta, cerca de Arica; el traslado de maquinaria pesada a Colchane, al noreste de Iquique; y coordinaciones para replicar lo anterior en el altiplano de Antofagasta; en paralelo, se han activado casi a diario operativos policiales asociados a la contención de la migración irregular, el ingreso del crimen organizado e ilícitos asociados. Los procedimientos se han desplegado en áreas fronterizas, carreteras y sitios urbanos críticos, como tomas y asentamientos irregulares donde organizaciones delictuales han instalado su base de operaciones. Uno de esos lugares ha sido cerro Chuño, en la periferia de Arica, donde en la última y reciente intervención se cursaron más de un centenar de infracciones a la Ley de Migraciones y 16 notificaciones de expulsión del país.