La semana pasada se volvieron a registrar incidentes protagonizados por escolares que no se observaban hace varios años: estudiantes evadiendo el pago del pasaje del metro, sentándose en andenes para interrumpir el servicio del tren subterráneo y marchando en las calles en rechazo a distintos anuncios del Gobierno. Y pese a que también hubo participación de universitarios, liderados por la Confech, el mayor protagonismo lo han tenido los escolares, articulados por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES). Luego de varios años de impulsar movilizaciones, el movimiento tuvo un período de menor visibilidad durante el gobierno de Boric. El Presidente José Antonio Kast, en efecto, mencionó esta semana en la entrevista con la Archi que su reaparición fue "como que hubiesen estado durmiendo, hibernando, y ahora despertaron". La voz de la organización recae estos días en Darlyn Marchant, estudiante del Liceo Antonio Hermida Fabres, de Peñalolén. Consultada por este diario, aseguró que "como ACES nos parece de una desconexión total con la realidad del movimiento estudiantil. Nosotros hemos cuestionado a todos los gobiernos por su falta de compromiso real con nuestras demandas; nosotros hemos salido a las calles desde el día uno".