La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), ha marcado en los últimos días un tono algo crítico frente al Gobierno, mezclado con el respaldo a la gestión, lo que ha abierto interrogantes sobre el rol que asumirá al frente de la testera.
En ese contexto, la senadora abordó la solicitud de renuncia no voluntaria de Priscilla Carrasco, quien se desempeñaba como directora del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG), renuncia que posteriormente fue pausada por el Ejecutivo.
Al respecto, Núñez sostuvo que "hay límites en política y en la vida. Da igual como hayan actuado ellos en su Gobierno, como la actual directora se haya desempeñado. Se debe revertir la decisión y no profundizar el dolor de una persona. Más empatía, más compasión".
Asimismo, la parlamentaria también apuntó al manejo comunicacional del Ejecutivo, en medio de la controversia por el uso del concepto de "quiebra" del Estado. Sobre ello, afirmó que "aquí es donde uno nota que la experiencia en lo político es vital. Las palabras instalan realidad, cuando lo dicen las máximas autoridades, por supuesto que producen efecto".
"Y cuando está todo tan encima a propósito del debate legislativo o la tramitación de este proyecto tienes la posibilidad que te respondan en el momento. Me refiero a los parlamentarios que van a tener que empezar a discutir el proyecto", añadió.
En esa línea, advirtió que "si el Gobierno no reconoce que hubo un problema profundo de comunicación durante esta semana que afectó el debate legítimo, difícilmente va a poder enmendarlo".
Estas declaraciones se producen pese a que, tras los resultados de la primera vuelta presidencial, Núñez manifestó inmediatamente su respaldo a la candidatura de José Antonio Kast.
En aquella ocasión la entonces vocera de campaña de Evelyn Matthei afirmó que "estamos trabajando para que el partido Comunista no gobierne nuestro país. Voy a dejar los pies en la calle para que José Antonio Kast sea nuestro próximo Presidente".
Apoyo al retiro 10% y Sala Cuna Universal
Sin embargo, esta no es la única vez que Núñez ha tomado un grado de "distancia" de su sector político.
En 2021, la entonces diputada de Renovación Nacional definió públicamente su postura respecto al proyecto de cuarto retiro de fondos previsionales, marcando distancia de la posición impulsada por el Gobierno del entonces Presidente Sebastián Piñera y también del candidato presidencial de su sector, Sebastián Sichel.
A través de sus redes sociales, la parlamentaria fue categórica: "Votaré a favor del cuarto retiro", señaló en su cuenta de Instagram.
Con ello, fijó una postura clara en medio de un escenario donde otros legisladores que anteriormente respaldaron los retiros desde las AFP comenzaron a manifestar dudas, optando por entrar en reflexión o derechamente rechazar una nueva extracción.
Por otra parte, hacia el cierre del gobierno del ex Presidente Boric se intensificaron las tensiones entre la UDI y el Ejecutivo de la época.
El conflicto surgió luego de que desde el Gobierno cuestionaran al entonces -y actual- presidente de la comisión de Educación, Gustavo Sanhueza (UDI), acusándolo de no convocar a la instancia para abordar el proyecto. Desde la UDI, en tanto, respondieron criticando el mecanismo de financiamiento propuesto, señalando que no era el adecuado.
En medio de varios días de recriminaciones cruzadas entre la entonces oposición y el Ejecutivo, fuentes cercanas a Emol indicaron que, en ese contexto, Paulina Núñez se mostró favorable a avanzar en la tramitación de la iniciativa.
Posteriormente, la senadora aseguró que "Sala Cuna no puede seguir esperando y si el Gobierno como colegislador se va a fijar un plazo de 90 días por una agenda de urgencia, bueno, me encantaría y así lo voy a hacer saber, que Sala Cuna esté en esa prioridad".
Orden de parlamentarios y en sincronía con el Ejecutivo
A pesar de esto, fuentes cercanas a Emol descartaron que Paulina fuera percibida como un estandarte del fuego amigo, asegurando que se ha alineado con los proyectos presentados por el Ejecutivo y ha constituido un gran apoyo.
Importante fue su rol en la discusión del proyecto de emergencia energética, el cual tenía como propósito mitigar el alza de combustibles y se convirtió en el debut legislativo del Gobierno del Presidente Kast.
Allí, la senadora fue la encargada de "ordenar" a los parlamentarios para que el proyecto se discutiera y se despachara lo más rápido posible, para que así alcanzara a realizar su tercer trámite en la Cámara durante ese mismo día.
Por otro lado y tras las críticas que ha enfrentando, Núñez ha sido tajante y señaló en conversación con Emol que "apoyar al Gobierno y querer que le vaya bien no implica renunciar a una mirada crítica ni a plantear matices cuando estos contribuyen a mejorar o corregir el rumbo".
"Esa es también una forma de facilitar el trabajo del Ejecutivo en el Senado y de promover acuerdos que beneficien a Chile", aseguró.
En esa línea, detalló que su presidencia consta de tres principios, "resguardar el orden institucional en un escenario fragmentado, promover acuerdos amplios y ejercer la política con responsabilidad y sentido de realidad".
"El objetivo es que el Senado no solo refleje la diversidad del país, sino que también sea capaz de procesarla constructivamente y traducirla en respuestas concretas para las personas", zanjó.
Apoyo transversal en el Senado
En esa línea y en medio del debate legislativo, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, ha impulsado una serie de proyectos que han logrado reunir respaldo transversal entre senadores de distintos sectores políticos.
Se trata de iniciativas que, más allá de las diferencias partidarias, han sido presentadas con el apoyo de parlamentarios de oficialismo y oposición, evidenciando un trabajo conjunto en el Senado.
Entre ellas, destaca un proyecto liderado por Núñez junto a un grupo transversal de senadores -Iván Flores (DC), Carlos Kuschel (RN), Iván Moreira (UDI) y Gastón Saavedra (PS)- que propone modificar el Código Procesal Penal, con el objetivo de fortalecer la persecución del crimen organizado y regular la realización de juicios orales en ausencia del imputado.
Asimismo, la senadora también figura entre las impulsoras de otra iniciativa, presentada junto a Yasna Provoste (DC), Claudia Pascual (PC), Luciano Cruz-Coke (Evópoli) e Iván Moreira (UDI), que busca reconocer y garantizar de manera integral los derechos de las personas con síndrome de Down.
En la misma línea, otro proyecto ingresado al Senado -y que igualmente contó con apoyo transversal- plantea que los establecimientos que expendan alimentos preparados informen claramente la presencia de alérgenos como soya, leche, maní, huevo, mariscos, pescado, gluten o frutos secos.