Como un "
antes y un después" y un "
punto de inflexión", calificó el Gobierno la agresión que vivió ayer la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, tras participar de la inauguración del
año académico en la Universidad Austral (UACh), en Valdivia.
Esto, porque luego de su presentación, un grupo de estudiantes que se manifestaron durante todo el acto a las afueras del Salón, procedieron a gritarle consignas a su salida, en medio de empujones. Una persona, en tanto, le lanzó agua.
La ministra logró salir rápidamente del lugar tras ser asistida por sus escoltas y por personal de seguridad privada de la universidad.
No obstante, con el pasar de las horas, surgieron cuestionamientos en torno al respaldo que entregó el plantel a la Secretaria de Estado a raíz de las manifestaciones, tanto en prevenir que ocurrieran algunos hechos que comprometieran su seguridad, como en el actuar una vez que sufrió la agresión.
De hecho, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, sostuvo que "aquí también yo creo que hay que apelar al rol de la universidad. Cuando alguien invita a su casa a una persona, obviamente que tiene que entregarle la garantía y las condiciones para que esas personas se sientan cómodos. Y acá vemos que una situación que puede ser previsible por los ambientes previos, no se toma ningún resguardo y ninguna medida", en conversación con Radio Duna.
En cuanto al estado de salud de la ministra, su par de la vocería de Gobierno, Mara Sedini, comentó que Lincolao "está con reposo en este momento".
"Ayer fue un día muy intenso, muy duro. Todos vimos las imágenes bien desoladoras de lo que ocurrió. Y la verdad es que había que dejar pasar el momento de shock", aseveró.
"Antes y después"
Anoche, el Presidente José Antonio Kast dio un punto de prensa desde La Moneda, escoltado por las ministras de su gabinete. A su lado, Lincolao, quien recibió el respaldo del Mandatario, junto a la condena por lo ocurrido.
"No corresponde ninguna relativización de los hechos violentos que vimos hoy día y fuimos testigos hoy día. Hay algunas personas que dicen que respaldan, que dan su solidaridad, pero después le ponen una coma y un pero. Son unos pocos, pero incluso esos pocos, al igual que esos jóvenes que agredieron a Ximena, deberían sentir vergüenza. Y esto debe marcar un punto de inflexión en nuestra nación. La violencia es inaceptable", comentó.
Por su parte, la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, en los mismos términos, dijo esta mañana a Tele13 Radio que "cualquier situación de ese nivel de violencia es algo que es inaceptable. Es algo que para nosotros es un antes y un después de la situación que estamos viviendo, porque no se puede tolerar, no se le puede poner un pero, no se puede ni siquiera poner una coma a este tipo de situaciones tan violentas como que una ministra vaya invitada a un evento, a una universidad que debiesen ser espacios de diálogo, espacios de conocimiento, espacios de aprendizaje".
Acciones del Gobierno
Ayer, a pocas horas de conocerse lo ocurrido, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, anunció que el Gobierno iba a presentar una querella en contra de quienes resulten responsables, por atentado contra la autoridad.
"Nosotros vamos a imputar el delito de atentados en contra de la autoridad, está en el Código Penal vigente, con una pena de presidio menor en su grado medio. Así que estamos realizando todas las acciones para poder establecer quiénes son los responsables", dijo desde el Congreso.
Además, informó que la ministra "se encuentra sin lesiones, pero el hecho es brutal. Si ustedes ven los videos, ellos se explican solos. Hay un dicho muy especial que es una imagen vale más que mil palabras. Entonces, condenar enérgeticamente, querella por parte del ministerio de Seguridad".
Por su parte, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, junto con asegurar que el Gobierno "no se va a amedrentar", manifestó su intención de que temas relativos a la violencia por parte de estudiantes tengan alguna sanción.
"Esperamos a futuro poder tener un amplio debate en el Congreso para que estos actos de violencia cometidos por estudiantes que tienen beneficios del Estado puedan, de alguna u otra manera, ser sancionados", sostuvo.
Investigación
Otras de las aristas en torno a lo ocurrido es cómo se fijarán las responsabilidades hacia el grupo de personas que agredió a la ministra Lincolao.
Ayer, a través de un comunicado, la Universidad Austral anunció "una investigación de los hechos, de acuerdo con sus normativas y procedimientos internos, con el objeto de esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes".
Asimismo, sostuvieron que "hemos manifestado a la Ministra de Estado este compromiso, así como la decisión de enfrentar esta situación, que no corresponde al espíritu de la vida universitaria".
Por su parte, el subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, dijo ayer a Tele13 que espera que la indagatoria que está realizando la universidad termine con que los protagonistas de la agresión "sean expulsados de la universidad".
"Estos no son estudiantes, estos son delincuentes, digamos las cosas como son. Nosotros no estamos para financiar a personas como estas, que hoy día lo que hacen es agredir, no sólo a una ministra, sino que a cualquiera que pudiera pensar distinto, a cualquiera que represente a la autoridad o a cualquier persona, en definitiva", complementó.
En esa línea, remarcó que todas las personas que arrojen los sumarios del plantel "tienen que ser expulsadas, porque la universidad no puede formar este tipo de personas".
Alvarado, en tanto, afirmó esta mañana que ya habrían dirigentes estudiantiles identificados. "Durante la mañana me informaron que ya se tiene identificados a los tres líderes que tuvieron mayor participación (...) ya se sabe quiénes son. Obviamente, habrá que esperar su posterior detención. Son estudiantes y dirigente estudiantiles y existían también antecedentes previos de llamados a esta manifestación", dijo a Radio Duna.
Lincolao: "Un nuevo comienzo"
Por su parte, la ministra Ximena Lincolao, desde el punto de prensa en La Moneda, aseguró que continuará dialogando con estudiantes y académicos y que este hecho no detendrá su quehacer. Asimismo, aseguró que lo ocurrido es una oportunidad para que "tengamos un nuevo comienzo".
"Yo voy a seguir yendo a las universidades, vamos a seguir conversando con los académicos y los estudiantes. Yo creo que esto no nos para para nada, tengo la convicción absoluta de hacer el mejor trabajo posible, mi hijo y mi marido merecen que yo pueda tener éxito en este trabajo y eso significa éxito para los chilenos", afirmó anoche.
Agregó que "creo que es una gran oportunidad para que tengamos un nuevo comienzo en donde nosotros como Gobierno podamos todos trabajar juntos por un mejor Chile, esa es la razón por la que estamos haciendo esto y esa es la razón por la cual yo no tengo miedo y esto no va a parar para nada ni a mi ni a los otros ministros para seguir interactuando con los chilenos".