En el marco de una actividad realizada en la Región de O'Higgins, el Presidente
José Antonio Kast abordó el proyecto de ley
"Escuelas Protegidas", que busca implementar una serie de medidas para evitar hechos de violencia en establecimientos educacionales.
Al respecto, el Mandatario defendió la iniciativa y explicó algunos de los puntos incluidos en la norma, como la implementación de detectores de metales, la revisión de mochilas y el retiro de beneficios sociales para quienes incurran en actos delictuales.
"Nosotros hoy día lo que tenemos que tomar es algunas decisiones para darle cierto grado de orden a lo que son los establecimientos educacionales. Me tocó participar como diputado en toda la discusión de las modificaciones de distintas normas en la educación. Si bien los consejos escolares, la representación de los alumnos es muy importante, no se puede realizar la educación si no hay orden, si no hay un grado de disciplina", comenzó señalando Kast en un punto de prensa.
Sobre los pórticos detectores, el jefe de Estado indicó que "esto es de acuerdo a la realidad de cada zona. Es muy probable que donde el director todavía sea el que tenga el liderazgo, donde hay una cercanía, donde son colegios más pequeños, esto no sea una necesidad urgente. Quizás no (se debe aplicar) en todos los establecimientos educacionales, dependiendo de cómo es el ambiente también del sector".
Respecto a la revisión de mochilas, enfatizó que "en muchos establecimientos y generalmente los establecimientos más grandes, en centros urbanos, puede haber algún joven que quiera ingresar bencina, quiera ingresar botellas, elementos contundentes, como ya ha ocurrido".
"Para mí es un desafío común que yo pueda tener algún grado de autoridad para decirle a un joven, 'oiga, abra su mochila, muéstrame lo que hay'. Yo no estoy tocando al joven, ni siquiera tengo que tocar la mochila, sino que al mismo joven le digo, 'oiga, mire, ¿por qué no me muestras lo que traes en la mochila?'. Y eso le va a dar posibilidades a la comunidad escolar de sentirse un poco más protegida.Y a muchos niños los hace pensar antes", complementó.
En cuanto a las sanciones que se podrían aplicar, incluido el término de beneficios sociales, Kast manifestó que "si hay un niño o un joven que sale a un establecimiento educacional junto con otros, se cubre el rostro, se pone un mameluco y sale a destruir un bien que a todos nos ha costado construir, bueno, yo tengo que decirle a ese niño que eso va a tener consecuencias".
"Yo al menos soy de aquellos que cree que si alguien destruye y es reiterado en la destrucción de bienes ajenos, tiene que perder algunos beneficios", subrayó.
Y acotó: "Tenemos que empezar a individualizar a estos jóvenes y hacerlos pagar las acciones delictuales que se cometen".