Diversas reacciones generó en el mundo político el proyecto de Reconstrucción Nacional anunciado este miércoles por el Presidente José Antonio Kast, una de las iniciativas emblema de su administración.
Según señaló el mandatario, el proyecto contempla cinco ejes, que buscan, entre otras cosas, generar más crecimiento en el país, incentivar la inversión, crear más empleo formal y de calidad, y mejorar los sueldos y la seguridad social.
Desde la oposición, el anuncio generó más dudas que certezas, ya que aseguran que el jefe de Estado no entró en detalle sobre varios puntos incluidos en la iniciativa.
"Es un tremendo sacrificio para quienes menos tienen y un tremendo favor para el 1% más rico. Es un proyecto que sin ningún tipo de compensación está hecho a la medida de los grandes empresarios y para los más millonarios de este país. Cada punto de rebaja lo paga la clase media, lo pagan los trabajadores y los municipios más pobres sin ningún tipo de compensación", afirmó el diputado del FA Diego Ibáñez.
Agregó que "aquí lo único que se rompe son lo bolsillos de las familias y la verdad es que les pasan tremendo gato por liebre transfiriéndole una cantidad de recursos fiscales a las personas más millonarias de este país sin ningún tipo de compensación".
Para el diputado PS Daniel Manouchehri "la reforma tributaria de Kast es un regalo de más de 4.000 millones de dólares al 1% más rico a costa del 99% de la gente. Un regalo que incluso va a beneficiar a algunos miembros del gabinete de Kast. Para blindarlo, le agregan una invariabilidad tributaria inconstitucional, para impedir que cualquier congreso futuro pueda tocar este obsequio por 20 años. Todo esto viene disfrazado con las cenizas de la reconstrucción, como un caballo de Troya".
"Lo más grave: estos beneficios tributarios no exigen nada a cambio, cero inversión comprometida, cero empleos garantizados. Sólo plata que sale del Estado, de los derechos sociales de la gente, y entra directo al bolsillo de los mismos que se sientan a comer con el Presidente. Kast propone un saqueo del Estado. No lo vamos a permitir y vamos a utilizar todas las herramientas que nos da la ley para frenarlo", precisó.
A ellos se sumó el senador DC Iván Flores, quien enfatizó que "luego de la cadena nacional nos hemos quedado con más dudas que las incertidumbres que habían. Y esto porque claramente esta miscelánea de cosas que el Presidente señaló solamente tiene un solo foco: el tratamiento dispar entre las grandes empresas y las pequeñas empresas. La rebaja tributaria a las grandes empresas convirtiéndose en una reforma tributaria encubierta, donde el blindaje hacia las grandes empresas y la invariabilidad tributaria va a dejar amarrado al país durante varios gobiernos por esta fijación de la condición tributaria".
Mientras que el diputado del PDG, Patricio Briones, indicó que "como bancada recibimos el anuncio del Presidente Kast con cautela. Si bien el titular suena bonito, hasta ahora es solo eso, un anuncio. El país no necesita más promesas al aire, sino certezas. Nuestra voluntad es colaborar, lo hemos dicho siempre, sin embargo, pedimos que el Gobierno integre las propuestas de la bancada del PDG, por ejemplo, la devolución del IVA en ciertos productos esenciales, mantener la gratuidad para los mayores de 30 años y medidas de alivio concretas para la gente".
"Hay mínimos que para nosotros no son negociables. No vamos a permitir que los costos de esta reconstrucción y de la crisis recaigan en los hombros de las familias esforzadas de nuestro país. Estamos aquí para proponer soluciones, pero también para fiscalizar que el alivio llegue a quien realmente lo necesita", acotó.
Desde el oficialismo, en tanto, el diputado Evópoli Jorge Guzmán manifestó que "el diagnóstico del Presidente José Antonio Kast deja en claro lo que para cualquier economista serio es bastante evidente: Chile lleva más de una década estancado, con bajo crecimiento, escasa inversión y una deficiente generación de empleo. En contrapartida, la burocracia, la excesiva permisología y una carga tributaria por sobre niveles recomendados siguen ahogando la actividad económica. Negar esta realidad es simplemente cerrar los ojos frente a un problema que afecta todos los días al país, que nos ha llevado a un déficit fiscal sostenido y, con ello, perjudicando directamente a las familias chilenas".
"Frente a eso, se requiere decisión y no más excusas. Apoyamos con convicción las propuestas que van por el camino correcto destacando en general que reactivar el crecimiento, recuperar la inversión y volver a generar empleo con un apoyo real a las pymes, son medidas que compartimos totalmente", puntualizó.
El diputado RN Francisco Orrego se sumó a dicha apreciación y expresó que se trata de "un paquete sólido de medidas económicas que tiene un solo objetivo: volver a crecer, generar empleo y ayudar a millones de chilenos de clase media. Esperemos que la izquierda esté a la altura y no le da la espalda a los chilenos".
Por su parte, la diputada Marlene Pérez (ind-UDI) señaló que "debemos entender que la inversión es la base del desarrollo, y sin desarrollo no podemos sostener las políticas sociales que el país necesita. La rebaja del impuesto corporativo no es un beneficio exclusivo para las grandes empresas, como algunos quieren instalar. En Chile, la gran mayoría son pymes, emprendimientos familiares y profesionales que también tributan bajo este sistema".
"Por eso, cuando bajamos la carga tributaria, les damos más aire para invertir, crecer y generar empleo. Llevamos más de una década creciendo en torno al 2%, y eso ha afectado directamente a la clase media, que no está esperando subsidios, sino oportunidades reales para mejorar sus ingresos. Por eso, junto con avanzar en seguridad, es clave reducir la permisología, incentivar la inversión y hacer más eficiente el gasto público. Ese es el camino para volver a crecer y recuperar la movilidad social que Chile necesita", agregó.