Los partidos de la oposición.
Aton Chile/ Archivo.
Su desacuerdo con el proyecto de ley para la
Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico, han expresado distintos dirigentes de la oposición, acusando que se trata realmente de una reforma tributaria "engañosa" que beneficia a los más ricos.
La ofensiva ha estado conducida no solo por los partidos y parlamentarios de la centroizquierda, sino que también por alcaldes del sector e independientes, quienes han asegurado que el plan los "perjudica" e incluso le pidieron al Congreso rechazarlo.
Su principal reclamo apunta a la eliminación de contribuciones a la primera vivienda para mayores de 65 años, pues según ellos, el Fondo Común Municipal "corre riesgo", debido a la medida.
El TC entre las opciones
Pero más allá del anuncio que hizo la noche del miércoles por cadena nacional el Presidente José Antonio Kast, la oposición se prepara para el
ingreso del proyecto a la Cámara de Diputados, el cual ocurriría
el próximo lunes.
En la centroizquierda esperan conocer el detalle de la iniciativa, con el fin de analizar sus implicancias y las acciones a seguir.
De hecho,
varios parlamentarios han planteado la idea de recurrir al Tribunal Constitucional (TC). Por ejemplo,
el presidente de la DC, Álvaro Ortiz, indicó a
Emol que es un tema que analizarán la próxima semana con sus parlamentarios, aunque acotó que "
de buenas a primeras tiene varios atisbos de inconstitucionalidad, porque la ley miscelánea mezcla cosas, por tanto, si tú quieres apoyo para una ley de reconstrucción de eso se tiene que hablar, si quieres algo respecto a una reforma tributaria, de eso se tiene que hablar, no hacer una mezcolanza de cosas".
Asimismo, el jefe de la bancada PPD e independientes,
Raúl Soto, dijo esta semana que "nosotros vamos a evaluar la constitucionalidad de este proyecto en conjunto con las otras bancadas de oposición, una vez que el texto del proyecto sea ingresado formalmente al Congreso Nacional (...) Una vez que conozcamos el proyecto en concreto, vamos a evaluar si cumplen o no los estándares constitucionales, y no descartamos tomar ninguna decisión a este nivel".
Ante esta posible amenaza, el ministro de la Segpres,
José García Ruminot, dijo el jueves a Radio ADN que
"a mí me tiene muy tranquilo un examen de admisibilidad por parte del Tribunal Constitucional. No es la primera vez que el Congreso Nacional va a tramitar un proyecto que contiene diversas materias. El último, más reciente, fue el proyecto de reajuste del sector público".
Reuniones de coordinación
El lunes, en tanto,
los partidos de la oposición sostendrán un encuentro con economistas y centros de estudio del sector
para analizar el "impacto" de las medidas.
El jueves, en tanto,
sostendrán una segunda reunión, esta vez entre presidentes, secretarios generales y jefes de bancadas de los partidos.
"Nosotros queremos, sin lugar a duda, investigar y observar en toda su dimensión el proyecto, pero ya que vaya junto es una situación lamentable, porque, además de ser tutti frutti, como se le ha bautizado o gato por liebre,
la verdad es que incorpora temas de empleo, de crecimiento, de rebaja tributaria, de reconstrucción", sostuvo ayer el secretario general del PS,
Arturo Barrios.
Además, las colectividades esperan también coordinarse con otras fuerzas frente al tema, como el PDG.
Al respecto, la secretaria general del Partido Comunista (PC),
Bárbara Figueroa, comentó que
"así como nosotros, desde la oposición nos articulamos, también esperamos poder hacer fuerza común con otros actores, como el PDG, para poder, entonces, hacer un bloque común que defienda, no solo a la clase media, acá se trata de familias trabajadoras".
Sin embargo,
en la oposición también están conscientes de que tanto en el PDG como entre sus partidos
pueden haber parlamentarios que estén dispuestos a apoyar el proyecto de La Moneda. De hecho, en el propio PPD, se han mostrado abiertos al diálogo con el Gobierno. Mientras que otras tiendas como el PC, el FA y el PS, han sido más críticos.
En todo caso,
el Ejecutivo necesita solo dos votos de lograr la mayoría en la Cámara, aunque esperan lograr un apoyo más holgado.