Tras intensas reuniones con La Moneda, el Partido de la Gente (PDG), anunció ayer que votará a favor de la idea de legislar el proyecto de reconstrucción. Esto luego de sellar un acuerdo con el Gobierno que incluye el "Plan alivio clase media", el cual recoge medidas propuestas por la tienda del expresidenciable Franco Parisi.
Con carteles en sus manos que promocionaban el plan y una diputada Pamela Jiles sonriente, la colectividad dio al Ejecutivo un apoyo clave, marcando diferencias con la postura que ha tenido la izquierda, la cual incluso amenza con recurrir al Tribunal Constitucional (TC).
"El partido espera que el Gobierno, por supuesto, y por eso está acá, cumpla su palabra con el compromiso de la bancada oficialista. El PDG reafirma su posición, ojo, no como oposición, sino que como proposición", señaló el jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela.
Esto pese a los llamados que horas antes le hicieron algunos dirigentes de la oposición. Así, el jefe de la bancada PPD e independientes, Raúl Soto, emplazó a la tienda y a Parisi, "a que no quemen, no dilapiden su capital político dándole la mano a los más ricos y al gran empresariado".
Es que en la izquierda apelaban a que el PDG se sumara a ellos al momento de enfrentar el proyecto. "Así como nosotros desde la oposición nos articulamos, también esperamos poder hacer fuerza común con otros actores, como el PDG, para poder hacer un bloque común que defienda, no solo a la clase media, acá se trata de familias trabajadoras", dijo la semana pasada la secretaria general del PC, Bárbara Figueroa.
Aquello no ocurrió y el partido optó por negociar con el Ejecutivo, apelando a una apertura al diálogo, defendida, por ejemplo, por su diputado Javier Olivares. Al respecto, el parlamentario señalaba ayer en la mañana en Radio Universo que "hay que avanzar, hay que presentar algo (...) cualquier cosa que fuera en esa línea (del crecimiento) era relevante, y yo hice todo lo posible para que el partido pudiese escuchar estas propuestas y para que el Ejecutivo pudiera adjuntar estas ideas como el tema de los remedios y pañales y se fuera a distintas comisiones".
El acuerdo con La Moneda
En concreto, el acuerdo alcanzado incluye medidas como la devolución del IVA de los medicamentos y de los pañales, que consiste en una bonificación equivalente al 19%, es decir, un subsidio directo, cuyo monto está asociado a ese porcentaje. Además de que manterse el tributo de 12,5% para las Pymes.
Dichos temas serán incluidos en un proyecto de ley paralelo al de Reconstrucción, cuyos detalles serán trabajados entre el Gobierno y la bancada.
En el PDG señalan que lo conseguido no es menor, ya que no sólo reafirma su compromiso con la gente, sino que además les sirve para posicionarse como "el partido de la clase media".
Asimismo, estas demandas fueron parte de las promesas de campaña de Parisi, quien también creen se ve favorecido con el acuerdo. No son pocos los que ya proyectan su candidatura para el 2030, por lo cual este triunfo, dicen, ayuda a su liderazgo y también al del partido, el cual se sitúa como un actor político relevante con el cual La Moneda necesita conversar.
"La palabra bisagra a mi me carga, creo que somos mucho más que eso. Nosotros vinimos a este Congreso a representar a la clase media y estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para que las demandas de la clase media estén incluidas. En términos políticos la situación era muy simple o no incidir, quedarse mirando y no obtener nada o negociar y obtener lo que hemos obtenido que nos parece fundamental", manifestó la diputada Jiles, quien al inicio se mostraba reacia al proyecto del Gobierno.
Según Jiles, "nuestra política de proposición, yo tengo la imprecisión que nos ha situado en el centro del foco de las posibilidades de la política chilena".
Por otro lado, el PDG logró superar los pronósticos que indicaban que la votación podría significar un quiebre de su bancada, en caso de que algunos diputados pudieran descolgarse a favor del Gobierno. Repitiéndose los malos momentos vividos en el periodo legislativo pasado, donde producto de varios roces internos, terminaron sin diputados, aunque partieron con seis. Esta vez primó la unidad.
Expertos al ruedo
Sin embargo, el PDG también dio otras señales importantes, al aclarar que analizarán caso a caso su voto durante la votación en particular del proyecto de reconstrucción. Asimismo, los expertos advierten que el apoyo de hoy, no necesariamente se extenderá a otras iniciativas.
Al respecto, el propio Parisi advirtió: "El Gobierno escuchó al PDG, porque nosotros pensamos en la clase media, pero que el Gobierno no se confunda, nosotros apoyaremos las buenas ideas, pero criticaremos las malas ideas. Nosotros somos un partido que propone ideas para y con la clase media y las Pymes".
Para Roberto Munita, director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello (UNAB), "en el corto plazo, el PDG gana con mostrarse como un partido dialogante y un socio necesario para el Gobierno. Ojo que, así como están dando los votos para esta reforma, se opusieron al proyecto de Escuelas Protegidas. Eso lo leo como una señal de que el apoyo del PDG no es incondicional y será negociado caso a caso".
"En el largo plazo, el partido gana porque empieza a instalar su agenda y prioridades. Además, ayuda a mantener el posicionamiento de Parisi con miras a la presidencial de 2029", comentó Munita.
En todo caso, en el PDG hay quienes creen que con su desempeño en el Congreso, no sólo se están jugando la presidencial, sino que también su crecimiento parlamentario, como su llegada al Senado.
Ricardo Hernández, Coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica, aludió a que "el PDG en periodo de campaña compartía gran parte del diagnóstico que sustenta el proyecto de ley de Reconstrucción. Apoyarlo en el corto plazo puede traerles réditos en cuanto a demostrar "muñeca política" para lograr avanzar en una agenda propia y en algunas promesas de campaña propias del partido".
Sin embargo, Hernández cree que "no podemos olvidar que el PDG se plantea mostrar ante la ciudadanía como un partido de centro, que no juega en las lógicas clásicas de la política, por lo que, en el largo plazo, el partido de Parisi necesita demostrar que ellos apoyan buenas ideas, iniciativas o proyectos sin mirar el sector político que las presente".
Por su parte, Eric Latorre, director del Magíster en Gobierno de la Universidad Autónoma, opinó que "en el escenario político actual se pueden identificar con claridad dos bloques bien marcados" y "el PDG se puede articular como un actor relevante, en la medida en que su posición podría ser decisiva para la aprobación o rechazo de las iniciativas que presente el Gobierno. Por ende, es clave para el PDG lograr cierta cohesión y que se proyecte como un partido que hace propuestas y que no solo reacciona a ofertas políticas pequeñas, sino que impulsa propuestas más estructurales, en este caso en defensa de la clase media, y que es capaz de negociar con el Gobierno como un bloque cohesionado".
"Este posicionamiento es clave para su proyección futura como un referente político relevante, ocupando de facto una especie de centro, no necesariamente ideológico, pero si un centro, en tanto es el que permite cargar la balanza hacia uno u otro entre los grandes bloques", apuntó Latorre.
En esa línea, Latorre consideró que "el PDG está haciendo, a mi juicio, una apuesta correcta y, sin duda, en el futuro, ellos van a ir ponderando y evaluando en función de una agenda propia, cómo se van a posicionar, lo que no debe ser leído como un apoyo permanente al Gobierno, sino más bien que van a tomar decisiones específicas según cada materia"