Al menos
tres casas de seguridad y captores experimentados vinculados al Tren de Aragua son algunos de los antecedentes que se han revelado del caso del empresario ferretero de 84 años que permaneció
secuestrado por ocho días y que marcó un precedente en la configuración del delito en el país.
Por el hecho fueron detenidos cuatro sujetos, tres venezolanos y un chileno que pasarán a control de detención y audiencia de formalización hoy.
En conversación con Meganoticias, el fiscal Metropolitano Sur, Héctor Barros, señaló que el caso marca un precedente en cuanto al cautiverio más extenso que han investigado "de personas chilenas", y añadió que "lo que nosotros hemos podido establecer en el curso de estos ocho días en que estuvo la víctima secuestrada es básicamente la existencia de una estructura criminal detrás de la comisión de este hecho, y no puede ser menos, dado que han tenido que recurrir a una serie de logística que se requieren para mantener una persona durante ocho días privada de libertad y cambiarla entre los distintos domicilios".
"El modus operandi, la forma en que las conexiones internacionales que tienen son las mismas que tiene siempre el Tren de Aragua, y la que han demostrado, nos llevó junto al equipo policial a concluir que efectivamente son integrantes del Tren de Aragua", sostuvo el persecutor.
En esa línea, conocedores de la causa apuntan que se pesquisa un perfil similar al de "Los Piratas de Aragua", que estuvieron involucrados en el secuestro con homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda.
En conversación con Emol, el coordinador del Observatorio Crimen Organizado y Terrorismo (OCRIT) de la Universidad Andrés Bello, Pablo Urquízar, afirmó que "los secuestros prolongados suelen vincularse a fines extorsivos o a otras actividades delictivas que requieren negociación y control de la víctima. Esto implica mayor planificación, infraestructura y coordinación. Por ello, su duración refleja una lógica más compleja que el secuestro exprés".
Por su parte, el experto en seguridad y académico del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), Jorge Araya, mencionó que "estamos frente a un secuestro que es de crimen organizado bastante más sofisticado, eso parece indicar los antecedentes. Y eso marca una diferencia con estas bandas más bien delictuales, que muchas veces están ligadas al narcotráfico, que realizan pequeños secuestros que muchas veces tienen que ver con venganzas entre bandas o una manera de sacarle rápidamente dinero a gente que saben que disponen de ese monto en efectivo",
Logística y experiencia
De acuerdo a Barros, la sofisticación del delito va de la mano también con la definición de roles para lograr la captura. "Estas estructuras criminales utilizan diferentes distribución de funciones, nunca el equipo que secuestra es generalmente el mismo que mantiene en el lugar de cautiverio a las víctimas", explicó al citado medio.
"Hay sujetos que se dedican al secuestro material, hay otros sujetos que se dedican a extorsionar directamente, hay otros que se dedican a custodiar y no en todas las casas los mismos, sino que distintos sujetos, porque lo que les interesa es que la información esté parcializada", señaló el persecutor y cifró entre 12 a 15 personas como mínimo las que participan de estos delitos.
Según investigadores del caso del empresario, los cuatro detenidos hasta ahora tienen en su perfil una larga trayectoria delictual.
Uno de ellos, un ciudadano venezolano de 33 años fue arrestado en la ciudad de Iquique. De la misma nacionalidad, otros dos de 31 y 33 años, cayeron en Cerro Navia. En la misma comuna fue detenido el único chileno, de 40 años.
El dato de la edad sería relevante en la investigación, pues da cuenta de la experiencia de los secuestradores, a diferencia de otros detenidos en indagatorias similares que no superan los 30 años.
Se trata de un experimentado grupo criminal que incluso utilizó técnicas de traslado de la víctima para impedir ser sorprendidos. En el sector norte de la Región Metropolitana, entre las comunas de Quilicura, Recoleta e Independencia, fue ubicada la primera casa de cautiverio donde estuvo confinado el empresario secuestrado, pero fue movido antes de que llegara la policía y en el lugar "pudimos incautar evidencia como las jeringas con insulina que utilizaba la víctima en este caso en particular".
La investigación reveló que hubo al menos, tres casas de seguridad por las que pasó el empresario en sus ocho días de cautiverio.
Barros explicó que "los van moviendo cada dos días por un tema de seguridad, porque, como ellos mismos dicen, los inmuebles se calientan mucho o quedan muy expuestos si los tienen demasiado día en el lugar y por eso es que los van trasladando de un lugar a otro".
Duración del secuestro
En los últimos años, la mayoría de los secuestros en Chile se han caracterizado por ser de corta duración, algunos de menos de 24 horas. Sin embargo, el secuestro de ocho días de Jorge Vera marcó un precedente en la configuración del delito.
Distintas transferencias de dinero a sus captores para mantención y compra de medicamentos marcaron los primeros días de cautiverio del empresario ferretero, pues formó parte del monitoreo constante del estado de salud de Vera que es paciente insulinodependiente, lo que permitió mantenerlo con vida hasta su liberación la madrugada del miércoles en Colina.
Expertos advierten que un secuestro tan extendido es propio de estructuras de crimen organizado que cuentan con la experiencia, logística y capacidad de negociación.
Para Urquízar, la duración depende "del perfil de la víctima y del contexto del delito. Víctimas con mayor valor económico o vinculadas a conflictos criminales tienden a ser retenidas más tiempo. También influyen factores como extorsión o ajuste de cuentas".
Jorge Araya mencionó que "los secuestros que tienen mayor duración es porque efectivamente hay una planificación bastante más sofisticada detrás, ya que hay un grupo de crimen organizado que ha planificado esto, que conoce a la víctima, que sabe que la víctima o la familia dispone de recursos que pueden obtener a través de la extorsión".
Por ello, para lograr su objetivo, "necesitan hacer todo con tiempo y están dispuestos a que se prolonguen las negociaciones, o dar tiempo para que la familia reúna el dinero necesario y poder concretar la extorsión".