Diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez.
El Mercurio
El diputado y presidente de la UDI,
Guillermo Ramírez, salió al paso de la crítica que realizó la bancada de su partido al encuentro que sostuvo el ministro de la Segpres,
José García Ruminot, con el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA), en el marco de la tramitación del proyecto de Reconstrucción.
Y es que los parlamentarios gremialistas calificaron la instancia como "un error político innecesario", cuestionando la pertinencia del diálogo con dichos sectores en el actual escenario legislativo.
Según indicaron la semana pasada, el PC y el FA "han perdido relevancia en esta discusión, ya que sus posiciones y votos se han vuelto intrascendentes en el avance del proyecto".
Asimismo, apuntaron a que "aquí hay un intento de montar un show para aparentar apertura al diálogo con el Gobierno, buscando proyectar hacia la ciudadanía una imagen distinta a la que han tenido, marcada por una postura obstructiva".
Tras ello, el secretario de Estado señaló que "yo entiendo perfectamente la posición de la UDI, pero también espero que se comprenda la tarea, la misión permanente de la Secretaría General de la Presidencia".
"Nosotros llevamos la relación con el Parlamento, y tener esta oportunidad de explicar en detalle los alcances del proyecto nos parece un encuentro que es necesario y que es útil", aseveró.
En conversación con Mesa Central de T13, el domingo Ramírez aseguró "fue una cuña que salió mal", pues "el objetivo de estos parlamentarios, porque yo conversé con ellos, era hacer una crítica al FA y al PC en el sentido de que suelen hacer el show hacia la ciudadanía de que están dispuestos a conversar, de que están dispuestos a dialogar, llegan a La Moneda, se sacan la selfie, pero al final del día nunca tuvieron honestamente la apertura para escuchar o para intentar llegar a un acuerdo".
"Y, de hecho, el tiempo nos dio la razón, porque saliendo el PC y el FA de La Moneda reafirmaron con toda fuerza su idea de votar en contra, incluso de la idea de legislar el proyecto. Ellos nunca han tenido la intención de de conversar", complementó.
Así, remarcó que "la cuña salió mal en ese sentido, porque era lo que ellos querían recalcar, pero no había un ánimo de criticar al ministro García Ruminot, con quien estamos trabajando de manera muy coordinada en el Congreso".
"Debate necesario"
Por otro lado, el congresista se refirió a los dardos que lanzó el senador y presidente de Republicanos, Arturo Squella, contra el equipo de asesores del Presidente - o "Segundo Piso"- por falta de conducción política por la filtración del oficio de Hacienda.
"Yo creo que las palabras del senador gatillan un debate que es necesario y que es una oportunidad, porque en todos los gobiernos la instalación es difícil. Siempre hay errores o hay descoordinaciones", acotó.
Después, pero en la misma línea, aseveró que "esta discusión a mí no me da ni miedo, ni me genera desazón, ni me produce como algún cierto nerviosismo. Yo creo que lo que ocurrió esta semana va a permitir que se instale mejor el Gobierno para los desafíos que vienen, si llevamos 50 días. Faltan miles de días y, por lo tanto, mientras antes la instalación termine y cada uno tenga claro cuál es su rol y se aboque a su rol, este Gobierno va a funcionar muchísimo mejor".