La oposición de izquierda valoró el quiebre entre el Gobierno y la bancada del Partido de la Gente (PDG), luego de que la colectividad confirmara que el acuerdo para respaldar el Plan de Reconstrucción no prosperará.
La señal fue destacada en ese sector como un golpe a la estrategia del Ejecutivo, especialmente tras las declaraciones del jefe de bancada del PDG, diputado Juan Marcelo Valenzuela, quien aseguró que "no están las condiciones" para votar a favor de la iniciativa en general en la Comisión de Hacienda.
Desde la izquierda interpretan este escenario como un debilitamiento de los apoyos clave que el Gobierno había logrado alinear, lo que -a su juicio- abre espacio para revisar el proyecto o, incluso, frenar su avance en el Congreso.
El diputado Jorge Brito (FA) señaló que "valoro profundamente que el Partido de la Gente se haya distanciado del Ministro Quiroz, del gobierno y se mantenga del lado de la gente que está pagando las consecuencias del manejo económico del presidente José Antonio Kast".
"Estamos a tiempo de contener las intenciones del Ministro Quiroz, y contamos con los representantes de la gente para que Chile no siga sufriendo este castigo. Usted no necesita ser de izquierda, de centro, independiente, para evitar una crisis fiscal", agregó.
En esa línea, el diputado Juan Santana (PS) sostuvo que "estamos frente a una administración que no cumple con los compromisos que asume ni siquiera con las bancadas que les permiten construir una mayoría al interior del parlamento".
"Esta decisión de la bancada del Partido de la Gente lo que muestra es lo inestable, lo débil que es la mayoría que actualmente tiene el gobierno en la Cámara de Diputados y naturalmente acá hay que hablarle al mundo empresarial. Ninguna reforma tributaria va a ser sostenible en el tiempo si es que la mayoría política que la sostiene es tan débil como la que se muestra el día de hoy", cerró.
Mientras que desde el PPD, el diputado Raúl Soto, señaló que "creo que Franco Parisi y el PDG se dieron cuenta de que estaban cerrando un pésimo acuerdo porque se habían vendido muy rápido y muy barato", afirmó Soto en entrevista con CNN Chile, indicando que el acuerdo alcanzado con el gobierno es "migajas para la clase media".
Molestia en la DC
Sin embargo, al interior de la oposición han surgido algunas diferencias en cuanto a su postura de cara al proyecto de Reconstrucción.
Este miércoles, dirigentes y jefes de bancada de partidos de oposición se reunieron en el Congreso para analizar el megaproyecto económico del Gobierno de José Antonio Kast, en medio de su tramitación en Valparaíso.
En la cita -a la que asistieron representantes del PS, PC, FA, PPD, PL y DC- predominó una postura crítica hacia la iniciativa, junto con la decisión de mantener la coordinación política que vienen sosteniendo desde marzo.
Si bien la mayoría de los partidos se inclinó por rechazar la idea de legislar, la Democracia Cristiana marcó un matiz: su presidente, Álvaro Ortiz, señaló que aún mantienen su voto en evaluación, a la espera de la respuesta del Ejecutivo a una propuesta presentada previamente.
De esta forma, la DC se desmarcó de la postura inicial de la líder del partido Socialista y senadora Paulina Vodanovic (PS) , quien indicó que el rechazo al proyecto iba "desde el PC hasta la DC".
Oposición de izquierda planea una serie de indicaciones
Por otra parte, la oposición se encuentra planeando una serie de indicaciones para el proyecto, considerando que su aprobación en general -tanto en sala como las comisiones correspondientes- es inminente.
Durante la sesión del martes en la Comisión de Hacienda, el diputado Boris Barrera (PC) encendió las alertas al advertir que la oposición podría ingresar un volumen masivo de indicaciones al proyecto, mencionando incluso la cifra de 1.200 enmiendas.
Aunque posteriormente aclaró que se trataba de una exageración, ha tomado fuerza la idea de copar la discusión legislativa -tanto en comisión como en la sala- como forma de marcar diferencias con el contenido y el ritmo del debate.
Incluso, no se descarta impulsar propuestas controvertidas, como la inclusión de un nuevo retiro de fondos previsionales -idea planteada por el independiente René Alinco-, aun cuando se reconoce su eventual inconstitucionalidad. El objetivo sería forzar su votación en las distintas etapas del proceso legislativo.
"Estamos trabajando indicaciones de todo tipo, ya que como el proyecto es misceláneo, no tiene una idea matriz específica", explicó Barrera. En esa línea, detalló que "estamos preparando ajustes en el ámbito del medioambiente, de la educación, del trabajo y del ámbito económico. Hay una cantidad inmensa de puntos".
"Tenemos varias líneas de trabajo y estamos redactando indicaciones en el entendido de que hay múltiples aspiraciones sociales involucradas".
Jaime Araya, diputado independiente-PPD
En paralelo, el diputado Jaime Araya (independiente-PPD) también adelantó que la oposición prepara un paquete relevante de enmiendas, con foco en reorientar el proyecto hacia sectores medios.
"El esfuerzo que nosotros vamos a hacer es transformar esta megarreforma para los súper ricos en una megarreforma de la clase media y de las pymes", afirmó. El legislador por Antofagasta agregó que "tenemos varias líneas de trabajo y estamos redactando indicaciones en el entendido de que hay múltiples aspiraciones sociales involucradas".
Por su parte y según consignó LaTercera, el diputado Daniel Manouchehri (PS) marcó cierta distancia con una estrategia puramente dilatoria, aunque confirmó que también presentarán modificaciones.
"No soy partidario de inundar el debate con indicaciones, pero sí vamos a presentar las que sean necesarias y en un número razonable", sostuvo.
Asimismo, adelantó que el oficialismo trabaja en una propuesta alternativa. "Se va a basar en ejes relativos al bolsillo de los chilenos, al endeudamiento, al acceso a la vivienda, al desarrollo industrial y en una vía de crecimiento que genere mayor equidad", concluyó.