A través de una carta abierta titulada
"Ciencia, conocimiento y medio ambiente: bienes que Chile no puede sacrificar", comunidades científicas y académicas pidieron que cualquier revisión presupuestaria, sea junto a las comunidades.
Así, afirman -en el texto publicado en El Mercurio-, que "las recientes señales y decisiones de política pública en Chile revelan una comprensión parcial y preocupantemente reduccionista del conocimiento, de los ecosistemas y del rol en el desarrollo del Estado".
Con ello, señalan que "el conocimiento científico no surge espontáneamente ni se sostiene por inercia (...) cuando se proponen discontinuar los instrumentos que sostienen esa cadena, no se está haciendo un ajuste contable: se está cortando el origen del río y preguntándose después, por qué no hay agua".
Y agregan que "reducir el valor de la investigación académica a los empleos directos que genera en el corto plazo es una confusión de escala temporal con consecuencias reales". Esto en alusión a los dichos del Presidente José Antonio Kast, hace unos días.
Por ello, los firmantes solicitaron que "cualquier revisión presupuestaria o normativa se realice mediante procesos transparentes, con la participación de comunidades académicas, centros de investigación y organismos técnicos competentes, resguardando los instrumentos estratégicos para la formación avanzada, la investigación colaborativa, la protección ambiental y la circulación del conocimiento".
Finalmente, convocaron a la ciudadanía "a valorar y defender estos bienes comunes como condiciones concretas para el futuro más justo, más próspero y más resiliente".
La misiva fue firmada por la Sociedad de Microbiología de Chile; la Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Chile; la Sociedad Chilena de Evolución; la Sociedad Geológica de Chile; la Sociedad Chilena de Física; Sociedad Chilena de Arqueología, Sociedad Genética de Chile y Sociedad de Bilogía de Chile, entre otras.
El tema también fue abordado ayer en una editorial de El Mercurio, donde se señala que "Chile invierte en investigación y desarrollo un 0,4% del PIB. Para el promedio de los países OCDE, esta proporción llega a un 2,7%. Brasil es el país de nuestra región que más desembolsa en este ítem: 1,2%. Pero los logros de Chile, con su modesta inversión, son destacados. Su productividad científica es superior a la de Brasil".
Con ello, se agrega que "por eso, son tan desafortunadas las declaraciones del Presidente Kast sobre esta materia, al cuestionar que el Estado entrega 'a veces 500 millones de pesos para una investigación que termina en un libro precioso de la biblioteca: ¿cuántos trabajos generó? Ninguno'".