Jonathan Mancilla, El Mercurio
Rechazo transversal ha causado en el mundo político la agresión que sufrió ayer el diputado del Partido de la Gente (PDG),
Javier Olivares, en el marco de una actividad celebrada en Olmué.
El legislador recibió golpes de puño y patadas en el cuerpo por parte de dos desconocidos que luego se dieron a la fuga, hecho que fue condenado tanto en el oficialismo como en la oposición.
Por ejemplo, el diputado del PS Daniel Manouchehri aseguró que "lo que le pasó a Javier Olivares esta madrugada es inaceptable. La violencia física contra un parlamentario no es respuesta política, nunca".
"Eso no cambia nada de lo que pienso de su manera de pensar y actuar. Pero una cosa es el debate político y otra muy distinta es un golpe en la cara. Espero que se identifique a los responsables", acotó.
Desde el oficialismo, en tanto, la diputada Javiera Rodríguez (P. Republicano) subrayó que "el clima de violencia debe acabarse, y en parte, hay algunos congresistas y actores políticos que contribuyen a polarizar: no condenan la violencia, elaboran discursos llenos de odio y no aportan con buenas ideas".
"Mi solidaridad con Javier Olivares y con todos quienes defendiendo ideas se llevan injustamente el peso de la intolerancia", puntualizó.
Mientras que el diputado Tomás Kast (Evópoli) afirmó que "lo ocurrido es gravísimo e inaceptable. En democracia no puede haber espacio para la violencia ni las agresiones contra quienes piensan distinto".
"Se cruzó un límite que no podemos normalizar. Chile está cansado del odio y de quienes creen que la política se hace con violencia. Las diferencias se enfrentan con diálogo y respeto, nunca con golpes ni amenazas", añadió.
PDG rechaza violencia
Quien también comentó el hecho fue el propio presidente del PDG, Franco Parisi: "No podemos tolerar ni las amenazas ni la violencia, que, en este caso, la está sufriendo un diputado del PDG, que lo queremos mucho. A pesar de algunas cosas que a alguien no le puede gustar, es un chileno más que tiene una responsabilidad que cumplir, pero la violencia tiene que estar erradicada en Chile".
Una visión similar expresó su hermana y diputada, Zandra Parisi, para quien "pensar distinto no nos convierte en enemigos. Hoy, más que nunca, Chile necesita unidad, humanidad y sentido común, porque la ciudadanía está cansada de la confrontación permanente y espera de nosotros capacidad de construir acuerdos reales".
"Algo que también preocupa profundamente es ver muchos comentarios cargados de odio y descalificaciones. Eso muestra lo deshumanizados que nos estamos volviendo como sociedad. No podemos perder la empatía ni acostumbrarnos a la violencia como si fuera algo normal. Nuestro país necesita recuperar la sana convivencia, porque cuando se pierde el diálogo y se normaliza la violencia, termina perdiendo nuestro Chile", dijo.
Por su parte, el diputado PDG Fabián Ossandón también condenó "de manera categórica cualquier tipo de violencia o agresión, venga de donde venga. Lo ocurrido con el diputado Javier Olivares es inaceptable y nunca puede normalizarse".
"Pero también quiero ser muy claro. Quienes tenemos responsabilidades públicas estamos llamados a bajar el nivel de polarización, violencia y provocaciones permanentes que muchas veces terminan generando más división entre los chilenos. Chile necesita más diálogo, más respeto y más responsabilidad de parte de todos. La violencia nunca puede transformarse en una herramienta política", cerró Ossandón.