La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados inició este martes, a partir de las 15:00 horas, la discusión en particular del Plan de Reconstrucción, en un escenario marcado por el alto volumen de indicaciones ingresadas, que ya superaban las 1.370 durante el día.
Debido a esta carga inédita de enmiendas, la instancia proyecta sesionar hasta la medianoche y retomar el debate durante la jornada del miércoles, con el objetivo de despachar la iniciativa dentro de los plazos fijados por la urgencia del Ejecutivo, la cual vence la próxima semana. La meta es cerrar la tramitación en Hacienda para dar paso a su revisión en las comisiones de Medio Ambiente y Trabajo, antes de su votación en la Sala prevista para la próxima semana.
En este contexto, el presidente de la comisión, el diputado Agustín Romero (Republicanos), ajustó la estrategia de tramitación para agilizar el proceso. Entre las medidas adoptadas, se definió reducir el tiempo de intervención de los parlamentarios a dos minutos por indicación, con el fin de optimizar la discusión frente al elevado número de propuestas.
A ello se suma una jugada clave del Ejecutivo, que ingresó una indicación sustitutiva completa al proyecto. Aunque el nuevo texto no incorpora cambios sustantivos, su objetivo apunta a ordenar la votación y, eventualmente, dejar sin efecto un número significativo de indicaciones presentadas, principalmente desde la oposición.
De aprobarse esta propuesta -escenario probable considerando la mayoría oficialista en la comisión-, se evitaría la votación artículo por artículo de gran parte de las enmiendas, lo que permitiría acortar significativamente los tiempos de tramitación. En la práctica, esto implicaría que muchas de las indicaciones que modifican normas ya contenidas en el proyecto quedarían fuera del proceso.
No obstante, el mecanismo podría abrir un flanco de debate reglamentario, ya que parlamentarios han advertido que la estrategia limitaría la discusión de fondo. En ese marco, solo subsistirían aquellas indicaciones que introducen artículos nuevos, aunque varias de ellas podrían ser declaradas inadmisibles por exceder las materias propias del proyecto o por involucrar atribuciones exclusivas del Ejecutivo.
Pese a las eventuales objeciones, en la comisión reconocen que el volumen de indicaciones vuelve especialmente compleja la tramitación, obligando a la Secretaría a realizar un trabajo intensivo de sistematización, que incluye la revisión de admisibilidad, agrupación de propuestas similares y elaboración del informe comparado.
Sobre este punto, Romero señaló que "estamos revisando con la Secretaría el número de indicaciones. Hasta ayer llevaban 1.370 aproximadamente, pero tuvimos que tomar la determinación de cerrar el comparado. Yo prefiero contar con un documento que los parlamentarios puedan tener a la vista al momento de votar, sin perjuicio del derecho que tienen de seguir presentando indicaciones".
Asimismo, añadió que "vamos a buscar la forma de comenzar esta discusión de la manera más expedita posible, distinguiendo aquellas indicaciones que ha alcanzado a procesar la Secretaría".
El parlamentario también recalcó el carácter excepcional del proceso, afirmando que "esto no se había visto nunca, salvo en la Ley de Presupuestos. En este caso la situación es muy distinta, pero queremos transmitir tranquilidad: vamos a hacer un trabajo profesional y coordinado para que el proyecto se despache dentro de los plazos".
De cumplirse la planificación, cerca de la medianoche del miércoles se podría proceder a la votación final de las indicaciones pendientes, dando por cerrada la discusión en la Comisión de Hacienda y permitiendo que la iniciativa continúe su tramitación en las siguientes etapas legislativas.