La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, presentó este martes en sesión especial de la Cámara de Diputados el Plan de Seguridad Pública, con tres objetivos prioritarios: recuperación del control territorial por parte del Estado, aumento de la eficacia policial y del sistema de persecución criminal, y fortalecimiento institucional.
En ese contexto, durante su exposición la ministra detalló medidas concretas para intervenir fronteras, rutas, calles, cárceles, puertos y territorios tomados por bandas criminales.
Esto, además de reforzar la inteligencia policial, modernizar la tecnología de persecución del delito y avanzar en nuevas herramientas legales para combatir la delincuencia.
"Nosotros estamos trabajando día a día. Hoy se dio cuenta a la Cámara del plan, que en atención a la hora claramente se ve que es contundente, y vamos a seguir en eso, trabajando", destacó la secretaria de Estado al salir de la sesión, agradeciendo además a la Cámara "por habernos dado la oportunidad de dar cuenta de un plan, el cual estamos ejecutando desde un principio".
En detalle, la iniciativa contempla tres objetivos y una serie de ejes estratégicos, entre ellos el combate al crimen organizado y terrorismo, recuperación territorial, prevención integral del delito, fortalecimiento policial, análisis criminal y coordinación con municipios, seguridad privada y sociedad civil, y nuevos desafíos ministeriales. Conoce el detalle a continuación.
1.- El Estado recupera el control territorial
De acuerdo a lo informado por el Ejecutivo, se ejecuta "simultáneamente en seis dimensiones".
- Control de fronteras: durante años las fronteras del norte operaron como zonas de paso libre para droga, armas, trata y migración irregular y un contrabando desbordado. La respuesta incluye vigilancia tecnológica en pasos habilitados y no habilitados, reactivación de la Mesa Nacional de Seguridad Fronteriza, cooperación con países vecinos y con Estados Unidos, y resguardo estratégico del Corredor Bioceánico Vial.
- Control de rutas: las carreteras son el sistema circulatorio de la economía y también del crimen organizado (robo de vehículos subió 22% entre 2021 y 2025). La respuesta es el Plan Escudo en Ruta: control vehicular permanente, cercos viales dinámicos, fiscalización interagencial y expansión del SITIA (Sistema Integrado de Teleprotección con IA) a más comunas.
- Control de las calles: presencia policial visible y disuasiva, fiscalización del porte ilegal de armas (subió 92% en armas de fuego y 142% en armas blancas en 4 años), e intervención sobre incivilidades, que no solo degradan los espacios públicos y afectan la calidad de vida de las personas, sino que además son la antesala del delito mayor.
- Control de las cárceles: cuando el crimen organizado opera con autonomía intramuros, el Estado de Derecho pierde todo significado. La reforma constitucional del 9 de abril incorporó Gendarmería al Ministerio de Seguridad Pública. Significa transformarse en Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, fortalecer inteligencia penitenciaria, segregar internos por peligrosidad y buscar a los casi 3.800 prófugos que circulan libremente para que cumplan sus condenas.
- Control de los puertos: son una de las principales rutas del narcotráfico hacia Europa, Estados Unidos y Asia. La respuesta: fiscalización portuaria reforzada, trazabilidad de carga, control tecnológico de contenedores y articulación permanente con la Policía Marítima, Aduanas y la Marina Mercante.
- Control de los territorios tomados: la dimensión más dolorosa, donde el Estado dejó de mandar y mandan las bandas. Requiere intervenciones integrales y sostenidas. La consigna operativa: Recuperamos, Devolvemos y Evitamos su recaptura.
2. Eficacia policial y del sistema de persecución criminal
- Convertir detenciones en sentencias. La eficacia se traduce en cuatro exigencias concretas que este Gobierno ya está aplicando: medir, rendir, planificar y coordinar.
3. Fortalecimiento institucional del Estado
- El fortalecimiento institucional opera en cinco dimensiones: respaldo político y legal a Carabineros, Policía de Investigaciones, condiciones materiales de las policías, dotación tecnológica, ampliación de facultades legales, y por último, integración de colaboradores e implementaciones de Leyes.