Carreras clandestinas y desplazamientos a alta velocidad por las distintas calles y autopistas de Santiago ponen en riesgo la seguridad de las personas, que transitan por estas mismas vías. Así por lo menos lo advierte, con preocupación, Carabineros, que fiscaliza a los conductores "temerarios" —muchos en vehículos de alta gama, según la policía uniformada— en distintas zonas de la capital. En ese contexto, Carabineros de la Prefectura del Tránsito de la Región Metropolitana realizó un levantamiento de información para el posterior control y arresto de quienes incurren en estas conductas. Así, se reportaron 38 detenciones por conducción temeraria. Varias fiscalizaciones se realizaron justamente en Vitacura, donde está la bomba de bencina en que estos grupos suelen reunirse, según residentes de la comuna. Pero el lugar, además, es el eje de los hechos más graves, con velocidades que superan los 260 kilómetros por hora.