Aunque con observaciones, el Servicio Electoral (Servel) aprobó las rendiciones de los gastos de los ocho excandidatos a la Presidencia de la República. El hoy mandatario José Antonio Kast solicitó un reembolso de $3.165 millones. Sin embargo, el organismo solo autorizó $3.125 millones, vale decir dejó fuera cuarenta millones de pesos. Entre los gastos rechazados se contó uno de $20 millones, correspondiente a un vidrio blindado que empleó en una actividad de campaña en Viña del Mar. También desestimó un desembolso de $3,5 millones, por el mismo concepto, pero esta vez en relación a un evento en Concepción. El argumento del Servel para desechar esas rendiciones fue que ambos egresos no tenían naturaleza electoral, sino que buscaban resguardar la seguridad del candidato.