"Queremos mostrar con transparencia cómo el gobierno va avanzando y se desarrolla en diferentes ámbitos. El objetivo del Gobierno es que los ciudadanos tengan un mejor bienestar, y ese es nuestro desafío y compromiso". Con esas palabras, el ahora
biministro Claudio Alvarado (UDI), dio hoy su primera vocería tras el cambio de gabinete del Presidente José Antonio Kast.
Hasta ayer, Alvarado estaba a cargo de la cartera del Interior, y desde hoy, también dirige la Secretaría General de Gobierno (Segegob), la que estaba a cargo de la exministra Mara Sedini.
Alvarado se convierte así en uno de los ministros "más influyentes" al estar a cargo de dos carteras relevantes, y marcadas por la necesaria gestión política, diálogo y comunicación.
Son estos factores los que justamente fueron ampliamente criticados y terminaron catapultando la salida de Sedini, quien fue cuestionada por improvisaciones, por protagonizar tensos momentos con la prensa o por dichos desafortunados que generaron roces incluso con el oficialismo.
El biministro Alvarado, a cargo de dos carteras, viene a "dar la razón" a quienes alertaron por el perfil demasiado técnico que escogió Kast para el diseño de su primer gabinete ministerial, puesto que las complejidades en gestión política y necesarias negociaciones aparecieron prematuramente.
Así las cosas, ya varios ven como una fortaleza para el biministro su experiencia política, pero como un importante desafío el manejo de su propia influencia a cargo de dos carteras.
Fortalezas
Aldo Cassinelli, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, destaca que el ministro Alvarado ya venía asumiendo un rol activo en las vocerías, una tendencia en la que también se observó al subsecretario Máximo Pavez durante las últimas semanas, explicando gran parte de los proyectos del Ejecutivo.
"Esta dinámica viene a consolidar un diseño institucional que el gobierno ha ido instalando progresivamente, en el cual la Secretaría General de Gobierno parecía haber pasado a un plano prescindible", precisa.
Agrega que "estas fortalezas institucionales se añade un atributo estrictamente personal: una templanza y tranquilidad excepcional para enfrentar las crisis y mirar hacia adelante sin sucumbir a la presión, una cualidad escasa y altamente valorada en el escenario político actual".
Michael Comber, director ejecutivo del Instituto Libertad, planteó que el ministro Alvarado "se empieza a configurar en una especie de vicepresidente, que es una figura extraña en Chile, pero que hace sentido y que, como se le sacó Seguridad en otro ministerio, Interior, que se integre la Segegob es algo bastante natural, de hecho, podría incluso evaluarse la la unificación de esos dos ministerios en una figura como de jefe de gabinete, que es lo que transmitió Kast ayer".
Para Mario Herrera, analista político de la U. de Talca, Alvarado "tiene dos fortalezas importantes. Primero, viene de ChileVamos. Con ello, calma un poco las tensiones entre ambas coaliciones. Segundo, más allá de los errores puntuales, uno de los problemas de diseño con Mara Sedini es la dificultad que tuvo para articular el relato político con el desempeño del gobierno".
"Al tener el doble rol, Alvarado podrá coordinar la interna de los ministros y su relación con los partidos, junto con comunicar de manera externa. Así se evita el fuego amigo desde La Moneda hacia los partidos y viceversa", enfatiza.
Desde la oposición, la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, dijo a EmolTV que "me parece bien que finalmente tome la vocería el ministro Alvarado. Él tiene bastante más experiencia, ha sido parlamentario, ha sido ministro y además forma parte del círculo más íntimo del Presidente".
En ese sentido, destacó el rol que tiene justamente la cartera de la Segegob para la relación con la oposición. "Yo creo que también es un buen contrapeso al famoso segundo piso, que como hemos visto no ha tenido problemas con la oposición, sino que ha tenido problemas dentro del propio gobierno. Para nosotros desde la oposición también es importante saber con quién tenemos que conversar, dialogar o discutir, porque si no en esta dispersión no se logra avanzar", subrayó.
Desafíos
En cuanto a los desafíos de Alvarado, los expertos enfatizan que el principal será la forma de comunicar los temas clave para el Gobierno, pero además saber ponderar los tiempos y saber cuándo otorga protagonismo a determinados actores.
Para Cassinelli, el principal desafío del ministro Alvarado "será instalar comunicacionalmente los temas clave y las prioridades de la agenda gubernamental, una tarea para la cual cuenta con una ventaja fundamental: ser la persona que mejor conoce el funcionamiento interno y los proyectos de la administración".
"Al transformarse el ministro del Interior en el vocero oficial, se conjugan en una sola figura las atribuciones de un jefe de gabinete con la capacidad comunicacional para explicar qué se está haciendo, cómo se proyecta realizar y con quiénes se está negociando. A esto se suma un factor crucial en política: su estrecho vínculo con los parlamentarios y su profundo conocimiento de la estructura administrativa y legislativa del Congreso", destaca.
Herrera, por su parte, destaca que "curiosamente el principal desafío es comunicacional. Alvarado tiene trayectoria política, pero está más acostumbrado a la comunicación interna de la coalición que a la externa. Veremos, muy probablemente, a un vocero con un estilo distinto: más pausado, menos protagonista y, por ende, alejando las polémicas de la figura presidencial".
"El rol de un vocero es comunicar, pero también saber cuándo estar ausente de los debates y dejar que ministros sectoriales y el Presidente tengan más protagonismo. Ese es un atributo que hasta ahora ha demostrado Alvarado en interior. Además, haber sido legislador muchos años y haber ocupado distintos cargos en el sector público le da una panorámica más amplia sobre los temas que le toca abordar a un vocero", cerró.