El cambio de gabinete estuvo marcado ayer por dos salidas que, a raíz de las presiones políticas, baja aprobación ciudadana y cuestionado desempeño, parecían predecibles: la exministra Mara Sedini en la Secretaría General de Gobierno, y Trinidad Steinert, en Seguridad.
Esta última cartera es especialmente sensible no sólo porque la seguridad es una de las principales preocupaciones de la ciudadanía, sino porque fue un eje clave para la narrativa de la campaña del Presidente José Antonio Kast. Eso, sumado al sentido de "emergencia" que ha subrayado La Moneda y que ayer Kast reiteró.
Así las cosas, el ministro Martín Arrau, quien hasta ahora estaba cargo de Obras Públicas, deberá tomar la posta tras el alicaído desempeño de Steinert, cuestionada por polémicas "distractoras" fuera de lo que atañe a la gestión de la cartera, y por no contar con un "plan conciso" en seguridad.
Si bien algunas voces destacaron acciones como los ingresos a Temucuicui, expertos señalaban que se trataba de iniciativas más bien "aisladas", lo que, de paso, agotó el relato en torno a la "emergencia".
Arrau, de profesión ingeniero civil industrial, ha trabajado en el sector privado pero tomó experiencia política tras ser designado -en Piñera 2- como el primer intendente de la Región del Ñuble. También estuvo en la Convención Constitucional, militó en la UDI, luego pasó al Partido Republiacano.
El ministro se hizo cercano a Kast, a tal punto que es considerado uno de sus hombres de confianza, estrechando lazos con el Presidente al hacerse cargo de la campaña de la segunda vuelta.Y si bien cuenta con ese respaldo, y cuenta con un perfil más político -en comparación a Steinert- Arrau no tiene experiencia en seguridad.
En conversación con Emol, expertos ponderan sus fortalezas y desafíos en la empresa de liderar una de las carteras "clave" del Ejecutivo.
Fortalezas
Expertos destacan como una de las grandes fortalezas del ministro Arrau es su capital político. Para Mario Herrera, analista político de la U. de Talca, "naturalmente el perfil de Arrau incluye mayor trayectoria política, capacidad de negociación y de comunicación junto con mantener tranquilo a los sectores más duros del Partido Republicano".
Aldo Cassinelli, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, comenta por su parte, que frente a la tarea que deberá enfrentar en Seguridad y revertir la percepción pública actual, "la principal fortaleza del ministro Arrau radica en su rigurosa capacidad de trabajo y gestión".
"A lo largo de su trayectoria, desde su gestión como intendente y su rol en la dirección del Partido Republicano, hasta su reciente paso por el Ministerio de Obras Públicas, ha demostrado una notable habilidad para organizar las diversas estructuras ministeriales en función de objetivos concretos", acotó.
A esto se suma, dice el experto, "su evidente cercanía con el presidente de la República y su sólida influencia dentro del Partido Republicano, lo que le otorga un valioso puente de comunicación y negociación con el poder legislativo; una ventaja política y comparativa muy significativa respecto a la ministra saliente".
Germán Silva, analista político de la UNAB, también subraya que "Arrau tiene la ventaja de ser más ejecutivo y más habilidades comunicacionales, además, el piso de partida -comparado con Steiner- es bajo".
Desafíos
Para Mario Herrera, Arrau tiene tres grandes desafíos. "Primero, tendrá que sortear el hecho de que no es un experto en seguridad. Para ello son claves los equipos que pueda armar en el ministerio. Es decir, incorporar expertos en seguridad, tanto en términos de planificación como de operación, pero que a su vez tengan consciencia de que no sólo es un desafío técnico, sino que también político", partió señalando.
"Su gran prueba será consolidar la credibilidad del ministerio mediante la articulación y coordinación efectiva de las distintas fuerzas institucionales encargadas de combatir la delincuencia".
Aldo Cassinelli, analista político U. Autónoma
Un segundo desafío es el comunicacional. "Para marcar diferencias con la gestión de Steiner necesita un perfil más público, con operativos y con medidas que sean incluso más efectistas que efectivas, pero que muestren avances en el corto plazo", y en tercer lugar, "tiene un desafío legislativo. Parte del proyecto más de largo plazo incluye el plan de seguridad y sacar adelante proyectos".
Por su parte, Cassinelli comenta que "el principal desafío de Martín Arrau al asumir el Ministerio de Seguridad es revertir la percepción pública sobre la capacidad de la institución para diseñar e implementar un plan de desarrollo estratégico a corto, mediano y largo plazo. Esto resulta fundamental para cumplir con la promesa central del gobierno: garantizar el control de la seguridad pública".
Directamente vinculado a este reto, agrega, "se encuentra el fenómeno migratorio que, si bien no es de su exclusiva competencia, está estrechamente relacionado con el aumento de la delincuencia, el crimen organizado transnacional y otros delitos complejos. En este escenario, su gran prueba será consolidar la credibilidad del ministerio mediante la articulación y coordinación efectiva de las distintas fuerzas institucionales encargadas de combatir la delincuencia".
Michael Comber, director ejecutivo del Instituto Libertad, agrega que "el ministro Arrau tiene que demostrar un plan paso a paso, con gestiones en el corto plazo, pero con un horizonte de proyección de tareas. El ministro tiene que armar su propio marco, transmitirlo, comunicarlo bien, y empezar a mostrar ejecución y mostrarse, porque era lo que la ministra saliente no hizo".
Quien también abordó los desafíos de Arrau fue la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, quien enfatizó en conversación con EmolTV que "en materia de seguridad se va a tener que asesorar muy bien, porque puede tener experiencia política, carácter y confianza con el Presidente, pero la expertise técnica no la tiene".
Agregó que "ese ministerio requiere una dirección estratégica de lo que significa la seguridad y una coordinación interinstitucional que no estamos viendo hasta ahora. La política antiterrorista, la política contra el crimen organizado y sobre todo la prevención del delito requieren conducción política".
En su época como intendente de Ñuble, Arrau estuvo en terreno junto a Carabineros, la PDI y distintos organismos del Estado, participando en operativos y coordinaciones de seguridad y orden público.