Tras su paso por la Cámara de Diputadas y Diputados, el Plan de Reconstrucción comienza a configurarse en el Senado como una discusión marcada menos por el texto del proyecto y más por las posiciones que han ido fijando los actores clave que podrían definir su destino.
En un escenario de fuerzas estrechas -donde el Ejecutivo bordea los 23 apoyos y requiere al menos tres votos adicionales-, las señales provenientes de distintos senadores han ido delineando un mapa de apoyos, condiciones y rechazos que anticipa una tramitación compleja.
Al respecto, la senadora y presidenta de la testera, Paulina Núñez (RN), señaló que "al menos desde mi rol como presidenta del Senado, que mi aspiración no es que una iniciativa de esta envergadura se apruebe apenas por uno o dos votos, con lo mínimo indispensable, sino que cuente con una mayoría amplia y transversal, que refleje que en el Senado aún existe capacidad de diálogo y de acuerdo".
Alejandro Kusanovic
Uno de los movimientos más relevantes vino del senador Alejandro Kusanovic (IND-exRN), quien endureció su postura y anunció derechamente su voto en contra, desmarcándose del Ejecutivo pese a ser considerado un respaldo posible.
El parlamentario justificó su decisión apuntando a la forma en que el Gobierno ha llevado las negociaciones: "hace tres meses, a fines de enero, el Gobierno negoció con un sector de izquierda de Magallanes y le entregó prácticamente la región. Eso fue una tremenda falta de respeto para los magallánicos", afirmó, acusando que los acuerdos se realizaron a sus espaldas.
En esa línea, agregó que "tú no puedes estar con un Gobierno que es desleal y te traiciona por conseguir un voto con tu competencia. Yo le hice todas las señales habidas y por haber y no hay caso. Así que voy a votar en contra no más".
Vanessa Kaiser
En contraste, desde la misma vereda política, la senadora Vanessa Kaiser, quien actualmente es la única fuerza del Partido Nacional Libertario en la Cámara Alta, ya comprometió su respaldo al proyecto, aunque introduciendo un matiz relevante: su apoyo no será incondicional.
"La Moneda puede contar a todo evento porque nosotros sabemos que este es un proyecto que le va a hacer bien a Chile. Pero al mismo tiempo, La Moneda tiene que entender que nosotros, que somos una oposición amiga, constructiva y colaborativa: queremos a un gobierno amigo, constructivo y colaborativo", sostuvo este sábado a El Mercurio, advirtiendo además que la relación debe ser recíproca.
"La colaboración tiene que ser bidireccional, no es unidireccional, no estamos sometidos ni somos la genuflexión. Ahora, obviamente que no vamos a condicionar algo que le hace bien al país por mezquindad de ganar más o menos votos. No, eso no lo vamos a hacer", cerró.
Walker y Calisto
En una posición más cercana al centro político, el Gobierno también suma respaldos relevantes. Los senadores Matías Walker y Miguel Calisto -ambos ex Demócratas- ya habían anticipado su disposición a aprobar la idea de legislar.
En esa línea, Walker señaló que "espero que podamos aprobar proyecto de reconstrucción en el Senado, fruto de un gran acuerdo, como lo hicimos en pensiones. Si no es posible, no tengo problemas en el ser el voto dirimente; Chile debe volver a generar oportunidades".
Mientras que el senador Calisto, además de adelantar su apoyo, señaló que se encuentra preparando indicaciones "relacionadas con aumentar la tributación regional vía cobro de concesiones agrícolas para que las nuevas concesiones que se otorguen sean licitadas y de esa manera poder recaudar mayores recursos para el beneficio de las zonas costeras en las zonas extremas".
Karim Bianchi
Otro de los focos de atención está en el senador independiente Karim Bianchi, quien aún no fija una posición definitiva y ha optado por abrir el debate públicamente.
A través de redes sociales, el parlamentario consultó directamente a sus seguidores: "¿Abro el debate? ¿Qué opinan de la reforma? ¿Cómo les gustaría que yo vote? No soy impredecible, no respondo a otra orden que no sea de ustedes", reflejando una postura abierta y aún en construcción.
Pedro Araya
Desde la oposición, el senador Pedro Araya (PPD) señaló estar dispuesto a aprobar en general el proyecto.
Su respaldo a la idea de legislar está condicionado a que el Ejecutivo abra un espacio real de negociación. "He dicho en todos los tonos, yo estoy disponible a conversar, no soy de los que digo ‘esto hay que rechazarlo porque sí’, yo quiero escuchar una exposición clara del gobierno a qué se va a comprometer antes de la votación en general", señaló, planteando que el resultado del proceso dependerá de la disposición al diálogo.
En esa línea, agregó que, si existe apertura, "podemos terminar producto de la negociación en una reforma que termine siendo beneficiosa para todos".
Oposición rechazará el proyecto
En paralelo, en el resto de la oposición se ha ido consolidando una postura más cerrada frente a la iniciativa. Senadores del Partido Socialista de Chile, el Frente Amplio, el Partido Comunista de Chile y el Partido por la Democracia han adelantado que rechazarán la idea de legislar, cuestionando especialmente el componente tributario del proyecto.
La senadora Daniella Cicardini (PS) sostuvo que "hoy día la tarea se radica en el Senado. Aun cuando el gobierno intenta dividir a la oposición, acá está la oposición: firmes y en bloque para decir con mucha fuerza que vamos a votar en contra de la ley de los súper ricos, que solo le alivia la billetera al 1% de nuestro país, en desmedro de la tremenda afectación que le va a generar a la mayoría de los chilenos y chilenas, particularmente a la clase media, a las familias vulnerables".
En la misma línea, la senadora Beatriz Sánchez (FA) reforzó la idea de unidad en el sector: "organizada, unida y fuerte. Así espera la oposición al proyecto de reforma tributaria que llega lueguito desde la Cámara de Diputados (...) No va a haber posibilidad de división como sí lo quiera hacer el Gobierno tratando de separar en dos oposiciones una oposición que no se pierde, que está unida esperando tramitar ese proyecto".