El subsecretario del Interior, Máximo Pávez, puso paños fríos a la tensión oficialista que se abrió con la idea de los republicanos y el Partido Nacional Libertario sobre acusar constitucionalmente al exministro de Hacienda, Nicolás Grau.
La distancia que Chile Vamos adoptó sobre el libelo concitó la réplica de republicanos, donde el diputado Agustín Romero advirtió que el sector "tendrán que responder ante su electorado", lo que fue calificado como "impropio" desde la UDI.
"Los tiempos de los eslóganes sobre la ´derechita cobarde´ se terminaron. Hoy se requiere actuar con madurez y responsabilidad política", repararon.
"Toda la derecha es valiente", comentó el subsecretario en su traslado de La Moneda hacia Hacienda. Más tarde, en un punto de prensa en Los Naranjos, aseveró que el gobierno "respeta" las atribuciones de los parlamentarios y aseveró que "creemos que el ambiente en la coalición de gobierno es un buen ambiente para los propósitos que el Presidente ha señalado".
Esto, precisó, "es aprobar la megarreforma, apoyar el programa de gobierno y respaldar al Presidente en esta segunda etapa que va a ser la Cuenta Pública y en ese sentido no hay ningún daño que controlar".
Además, apuntó que "los matices que se dan al interior del Congreso, que son matices propios de la actividad política, nosotros no la miramos con ninguna preocupación especial. Es parte de la discusión que se da al interior de los partidos y que a nosotros nos parece completamente válida".
Consultado por la etiqueta de "derechita cobarde", Pavez indicó que "esa es una etiqueta que personalmente yo no comparto, me parece que es inoportuna y que es completamente accesoria a los fines de la discusión asociada a las herramientas de la acusación constitucional y a las tareas de gobierno que estamos impulsando con mucha convicción de cara a los anuncios del Presidente en la Cuenta Pública".