El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, encabezó el viernes un operativo conjunto con Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).
De acuerdo con lo que informó el mismo secretario de Estado, durante la noche se llevó a cabo un despliegue simultáneo en las 16 regiones del país, que incluyó 5.546 funcionarios y 1.803 recursos logísticos.
¿El objetivo? Reforzar "la presencia policial, aumentar controles preventivos, fiscalizar puntos críticos, detener a personas con órdenes pendientes y realizar controles migratorios focalizados".
La autoridad aseguró que detrás de cada patrullaje y fiscalización "hay familiar que quieren volver tranquilas a sus casas, vecinos que quieren recuperar sus barrios y comerciantes que necesitan trabajar sin miedo".
"Ese es el encargo del presidente Kast y el sentido de este trabajo: que el Estado se sienta en la calle, con coordinación, decisión y presencia efectiva para recuperar seguridad en todo Chile", complementó.
El ministro aseguró que este sábado en al mañana entregarán cifras respecto a cuántos detenidos hubo, entre otros datos.