Menos nacimientos, menos maternidades: Caída de la natalidad en Chile remece a clínicas y hospitales
La caída de partos obliga a los establecimientos a ajustarse ante la menor demanda de atención, con una caída del 23% de disponibilidad de camas obstétricas en recintos públicos.
La sostenida caída de la natalidad en Chile ya comienza a impactar la operación de clínicas y hospitales, que han debido adaptarse a una menor demanda en sus áreas de maternidad.
Si bien el fenómeno no ha alcanzado niveles tan drásticos como en otros países, la disponibilidad de camas destinadas a partos y atención neonatal ha disminuido en distintos recintos, e incluso algunos han optado por cerrar o reconvertir estos espacios para responder a otras necesidades de salud de la población.
Cabe recordar que en diciembre de 2019 se cerró la Unidad de Maternidad y Neonatología del Hospital Militar de Santiago, ante lo que calificaron como "la constante baja en la tasa de natalidad nacional (5,6% anual) y, por ende, a las permanentes disminuciones en el número de atenciones de pacientes".
Asimismo, esta semana trascendió el cierre de la Unidad de Maternidad del Hospital Clínico de la Fuerza Aérea (FACh), histórico recinto del sector oriente de Santiago. Ante esto, se informó que a partir del próximo 1 de junio el Hospital de Carabineros (HOSCAR) asumirá las prestaciones de maternidad que actualmente se realizan en el Hospital FACh.
Según constató Emol, la medida que afecta a la unidad del Hospital FACh también se debería a la crisis de natalidad y sustentabilidad de las atenciones en el recinto.
Caída de la natalidad en cifras
Esta semana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) presentó el estudio "Panorama demográfico en Chile", a partir de los nacimientos con las cifras de estadísticas vitales del propio INE, el Registro Civil e Identificación, y el Ministerio de Salud en que reveló nuevas cifras de la disminución de nacimientos en el país.
Mientras que en 1993 los nacimientos en Chile alcanzaban los 275.916 casos, treinta años más tarde, en 2023, la cifra llegó 174.057 nacidos vivos, una disminución de 101.859 nacimientos (36,9%).
En tanto, en 2025 nacieron 146.446 personas, un total de 129.470 nacimientos (46,9%) menos que en 1993.
El estudio también constató que el año 1998 fue el último año en donde la Tasa Global de Fecundidad (TGF) en Chile alcanzó el valor de reemplazo de 2,1 hijos por mujer, a partir de entonces ha descendido, con pequeñas oscilaciones, sin volver a recuperar dicho nivel. El informe dio cuenta de que "en todo el período 1993-2025, la caída de la Tasa Global de Fecundidad fue de 59,4%".
Además, en 2025, "por primera vez la TGF se encuentra por debajo de un hijo por mujer", alcanzando el 0,99 nacidos vivos promedio.
"Impacto profundo y progresivo"
En conversación con este medio, el presidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología (SOCHOG), Dr. Roberto Altamirano, mencionó que "observamos con preocupación una disminución sostenida de los nacimientos en Chile, fenómeno que inevitablemente se refleja en la demanda de atenciones de maternidad, tanto en el sistema público como en el privado".
"Desde el punto de vista sanitario, esto obliga a mirar el fenómeno con responsabilidad. Una menor cantidad de nacimientos puede generar una aparente menor presión asistencial en algunas maternidades, pero no significa que la atención obstétrica sea menos relevante. Por el contrario, los embarazos que ocurren hoy requieren equipos altamente preparados, con capacidad de responder a mayor edad materna, comorbilidades, embarazos de alto riesgo, necesidades neonatales complejas y expectativas crecientes de una atención segura, respetuosa y centrada en la persona", relató el doctor.
46,9%cayó la cifra de nacimientos en Chile en 32 años, según el INE.
Altamirano señaló que este escenario ha llevado a que "diversos prestadores han reducido camas gineco-obstétricas o han reconvertido espacios para responder a nuevas necesidades sanitarias, como atención de mayor complejidad, cirugía, oncología, patologías crónicas o cuidados de personas mayores (...) Cualquier cierre o reconversión debe resguardar tres principios: continuidad de atención, acceso territorial oportuno y estándares de calidad y seguridad para la madre, el recién nacido y su familia".
A su juicio, esta problemática debe entenderse como "una señal para rediseñar la red de atención materno-infantil, manteniendo calidad, seguridad, oportunidad y humanidad en el cuidado".
El doctor enfatizó que la baja en la natalidad está provocando un "impacto que es profundo y probablemente será progresivo. En el corto plazo, una menor cantidad de partos puede llevar a una reducción de camas, concentración de maternidades o reconversión de espacios clínicos. Eso puede ser razonable desde la gestión sanitaria si se hace de manera planificada. Pero si ocurre sin una mirada de red, puede generar riesgos".
En ese sentido, mencionó se puede producir una "pérdida de capacidad instalada, menor disponibilidad de equipos entrenados, aumento de traslados, concentración excesiva de la demanda y brechas de acceso para mujeres que viven lejos de centros de mayor complejidad".
"Desde la gestión en salud, el desafío no es mantener todas las maternidades igual que antes, sino diseñar una red moderna, segura y flexible", cerró Altamirano.
Ajustes en áreas de Maternidad
En esa misma línea, la mayoría de los hospitales públicos y clínicas han reportado una baja en la cantidad de atenciones de partos y por ende, de uso de camas obstétricas, lo que ha llevado a realizar ajustes en su atención.
Según cifras de la División de Gestión de la Red Asistencial (Digera) disponibles en el Departamento de Estadísticas e Información e Información de Salud (DEIS) del Minsal, en 2010 había una disponibilidad de 2.929 camas obstétricas en hospitales públicos del país. 10 años después, en 2020, se habían disminuido a 2.529 (-13,7%).
La cifra continuó bajando los siguientes años: a 2.477 en 2021, a 2.335 en 2022, a 2.300 en 2023, 2.293 en 2024 y a 2.239 en 2025 (ver gráfico al final de la nota). La cifra del año pasado representa una baja aproximada de 23,6% de disponibilidad de camas obstétricas con respecto a 15 años atrás.
Consultados por este medio, desde Clínicas de Chile A.G. mencionaron que "respecto a la situación general de los nacimientos, podemos señalar a nivel general que el país ha observado un decrecimiento en el número de partos, en torno al 10% anual, que podría atribuirse, entre otras causas, a la caída de la tasa de natalidad y de fecundidad en Chile".
A su juicio, "esto puede generar cambios en cuanto a la capacidad de las áreas de maternidad en los prestadores de salud, en el surgimiento de especialidades relacionadas al apoyo y cuidado de la fertilidad, así como en la dotación de camas para responder de manera eficiente a la solución de los problemas de salud de las personas".
En tanto, desde RedSalud señalaron que en los últimos años han cerrado cuatro unidades de maternidad: en 2021 las de sus centros en Vitacura y Valparaíso, en 2022 en Magallanes y en 2023 en Temuco.
El director Médico de RedSalud,Juan Pablo Pascual, explicó que los espacios se dispusieron para otras especialidades, como los Instituto del Cáncer RedSalud, inaugurar salas de quimioterapia,habilitar unidades de Angiografía, fortalecer las unidades de Salud de la Mujer, además de crear el Programa de Endometriosis con Cirugía Mínimamente Invasiva.
En ese sentido, argumentó que "el país ha venido en una constante tendencia a la baja en los nacimientos en las últimas décadas. Esto se reflejó también en una disminución progresiva en el número de partos atendidos en algunas de las Clínicas RedSalud, que en ciertos casos no alcanzaban los dos partos diarios".
"Luego de un profundo análisis, se resolvió cerrar servicios de Maternidad en las regiones donde los pacientes cuentan con alternativas para su atención en otros centros. Se consideró también que para poder ofrecer atención de maternidad que dé garantías de calidad y seguridad a los pacientes, elementos centrales en la estrategia médica de RedSalud, la maternidad debe contar con un número mínimo de partos diarios, umbral que ninguna de las unidades cerradas alcanzaba, dada la fuerte disminución de la tasa de natalidad en Chile", aseguró Pascual.
23,6%bajó la disponibilidad de camas obstétricas en el país en los últimos 15 años.
En ese sentido, expresó que "eso nos llevó a repensar nuestro rol e impulsar un reordenamiento estratégico de los servicios para reforzar la atención y tratamiento de las enfermedades con mayor prevalencia y complejidad, y que constituyen la principal causa de muerte en Chile, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares".
Asimismo, el Dr. Cristian Ugarte, director Médico de Clínica Santa María, mencionó que "realizamos una reducción menor de aproximadamente un 15% de las camas a raíz de la baja natalidad. Esto fue para aumentar el área de neonatología, dado que cada vez tenemos mayor número de embarazos de alto riesgo que requieren atención especial para los recién nacidos. Además, ha crecido significativamente la referencia de cardiopatías congénitas a nuestro centro, lo que hace necesario fortalecer esa capacidad".
"En paralelo, observamos un aumento en las consultas por programas de fertilidad, que está directamente relacionado con embarazos a mayor edad de las mujeres", sostuvo.
Por su parte, la Dra. Carolina Asenjo, directora médica Clínica Dávila, señaló que la disminución en la natalidad "ha impactado fuerte y nos ha llevado a reestructurar el Servicio de Maternidad para adaptar la oferta a las necesidades actuales de nuestras pacientes".
Si bien no se mencionó una baja en la disponibilidad de camas obstétricas, sí subrayó que "hemos puesto foco en impulsar las atenciones de alta complejidad en todas las especialidades, con énfasis en los recién nacidos. Por esa razón, hemos incorporado tecnología de punta para el diagnóstico y manejo de casos neonatológicos complejos, y aumentado la capacidad de atención en otras áreas de la Ginecología y Obstetricia, como embarazos de alto riesgo".
Clínicas del sector oriente sin cambios
En contraste, en el caso de la Clínica Alemana, el Dr. Marcelo González, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia, mencionó que "pese a la pronunciada baja en la natalidad, el número de partos en Clínica Alemana se ha mantenido estable durante los últimos años en torno a los 3.800".
"Durante 2025, los partos fueron 3.880. Esto gracias a la preferencias de las familias, que nos posicionan como la principal maternidad del sector privado, con cerca de un cuarto de los nacimientos entre las clínicas", agregó.
Asimismo, en la Clínica Universidad de los Andesla cifra pasó de 1.217 en 2021 a 1.241 en 2025, manteniéndose estable. El Dr. Francisco Larraín, subdirector médico del recinto, mencionó que "estamos muy motivados, porque en un contexto en que la natalidad a nivel mundial ha ido a la baja, con tasas menores a 0,9%, en Clínica Universidad de los Andes hemos seguido creciendo".
"En comparación con años anteriores, registramos un aumento cercano al 5%, impulsado principalmente por la actividad obstétrica y la ocupación del servicio. Esto refleja una forma de trabajo que pone a la paciente en el centro de nuestro quehacer, con una atención segura, cercana y humanizada", aseguró.