Entre octubre y noviembre de 2023, 6.000 deportistas arribaron hasta la Villa Panamericana para vivir, por dos semanas, uno de los eventos deportivos más grande que ha organizado Chile en su historia. Para eso, se construyeron 17 torres con 1.355 departamentos a un costado del Parque Bicentenario de Cerrillos, que no solo albergaron el sueño de medalla de los atletas, sino también el de miles de familias que anhelaban su casa propia.
Hoy, ese sueño se ha vuelto la pesadilla que motivó una demanda colectiva entre 311 vecinos contra la constructora DLP y la Inmobiliaria Parque Cerrillos, exigiendo una indemnización de $17,7 millones de dólares por daños y perjuicios.
Francisco Herrada es uno de ellos. Junto a su familia llegó a la Villa Panamericana en abril de 2024 y los problemas comenzaron incluso antes de comenzar a vivir en el departamento: "Nunca pudimos ver los departamentos reales, solo muestras que prepararon. Al mudarnos
detectamos desniveles graves en los pisos y muros. Los muebles no calzan en ninguna parte. A mucha gente no le cerraban las ventanas, se les pasaba el viento a los departamentos", comentó a Emol.
"Las ventanas no son las mismas que contemplaba el proyecto. Prometían termopaneles y nos entregaron monolíticos de 4 milímetros. En realidad, en vez de un terminal panel pusieron dos vidrios juntos. En mi caso por ejemplo, mi departamento da justo hacia Departamental y la insonorización es pésima. Yo siento la moto que está acelerando a unos 20 metros en mi living", relata.
Felipe Osorio es otro residente afectado. Comenta que en los dos años que lleva viviendo en la Villa Panamericana, los ascensores han presentado diversos problemas: "Parte del peritaje que se le hizo a los ascensores, la caja estaba llena de polvo. Estaban tan apresurados por entregar los inmuebles, que instalaron los ascensores, éstos utilizan grasa, la grasa se quita con el polvo y eso actuó como lija y terminó dañándolo. ¿Cuánto salió la reparación? cinco millones de pesos ¿Quién los pagó? los vecinos".
Lo anterior, no solo generó un gasto a los vecinos, sino una merma en la habitabilidad de los departamentos donde, por las condiciones del proyecto, un 25% estaba contemplado para viviendas sociales: "Dentro de estos departamentos viven personas con discapacidad móviles, visuales, viscerales, familias Teletón, entre otros", manifestó Francisco Herrada. "Una persona con silla de ruedas que vive en el piso 10 y tiene los ascensores malos, está encerrada", alega.
También se constataron problemas estructurales como fisuras y grietas en los muros; cera´micas y baldosas sueltas; las instalaciones eléctricas no fueron diseñadas ni instaladas de acuerdo a las normativas de seguridad mínimas; filtraciones de gas; planta elevadora de agua potable con corrosión y deficiente ventilación; planta de aguas servidas con estructura oxidada y riesgo de desprendimiento, e instalaciones para personas con discapacidad deficientemente ejecutadas.
Fachada de una de las torres
Nicolás Vassallo, abogado que representa en la causa a los 311 propietarios, consigna: "El origen de esta demanda obedece a la desidia, incompetencia y negligencia de la inmobiliaria y su servicio de aparente postventa en lo que respecta a solucionar los cientos de defectos existentes y que aquejan a los propietarios. El monto total demandado por ese concepto, que asciende casi a $10 mil millones, no es un monto antojadizo o infundado, sino que se apoya en el informe técnico ya señalado y comprende los defectos existentes en los departamentos de los demandantes, así como en los espacios comunes del Lote B".
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El otro concepto demandado corresponde al daño moral, consistente en la angustia, estrés y sufrimiento que día a día padecen los demandantes, ya que han debido convivir durante mucho tiempo con defectos que no han sido reparados; han debido enfrentar una postventa que los deja botados o realiza trabajos cosméticos o de "parche" que no constituyen una solución real; y los han tratado de manera vejatoria y peyorativa por su condición socio económica", agregó el querellante.
Asimismo, si bien no se menciona en la demanda, los vecinos apuntan contra las autoridades de la época, tanto del Serviu, como el Ministerio de Vivienda y la Dirección de Obras de la Municipalidad de Cerrillos por aprobar la entrega de la Villa Panamericana pese a no cumplir con las exigencias mínimas.
"Los demandantes reclaman una indemnización de perjuicios por concepto de daño emergente que les permita reparar, de manera privada, todos los defectos de construcción constatados por un perito en un informe técnico", concluyó Vassallo.
Inmobiliarias: "Demanda alega falencias que no condicen con la realidad"
A través de una declaración pública entrega a Emol, la Inmobiliaria Parque Cerrillos se refirió a la demanda impuesta por vecinos. "La demanda colectiva presentada por un grupo de vecinos del lote B alega falencias constructivas que no se condicen con la realidad de este conjunto habitacional. Tenemos la tranquilidad de que el lote B de Villa Panamericana está bien construido y cuenta con las certificaciones técnicas que acreditan su calidad, sin deficiencias estructurales"
"En materia de postventa, la gran mayoría de los requerimientos ya está resuelta y recibida conforme por los propietarios, y las vías de atención se mantienen plenamente disponibles", agregaron.
En esa línea, afirman que una "parte importante" de vecinos que firmaron la demanda "nunca presentó un requerimiento por las vías regulares de postventa".
"Desde la inmobiliaria, reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando junto a los vecinos de Villa Panamericana para atender los requerimientos de postventa y proteger el valor de este conjunto habitacional en el tiempo", concluyen.
Pasillos interiores de la Villa Panamericana.