Registro, sanciones y pérdida de beneficios sociales. Esos aspectos resumen, en parte, la lógica del gobierno del Presidente José Antonio Kast en distintas materias para poner en relevancia el "orden y la seguridad" y así dar curso a una de las promesas de campaña más relevantes.
Para ello, ya se han trazado varias iniciativas que formarán parte del paquete legislativo que ingresará la cartera del ministro de Seguridad, Martín Arrau, y otras medidas que se han ido implementado a casi tres meses de Gobierno.
Una de esas medidas es el proyecto -que se ingresará próximamente al Congreso- que crea un Registro Nacional de Vándalos, el que ha generado un intenso debate entre quienes defienden el orden y el "castigo" o el "asumir" las consecuencias de los actos -vía pérdida de beneficios sociales-, versus los sectores de la oposición y otras voces que advierten que se trata de una medida "clasista" que sólo castigará a los sectores más vulnerables.
Esto, han señalado, porque son justamente esos sectores de la sociedad los que acceden a beneficios sociales, mientras que sectores más acomodados no se verían afectados.
Pero esta no es la única arremetida. También está la
"cruzada" de la Tesorería General de la República (TGR) por salir a cobrar a los deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE), y nuevas sanciones para quienes evaden el pago del pasaje en el transporte público.
LO OTRO DE QUIROZ
En definitiva, una arremetida contra el incumplimiento de normas, que también está en cuestionamiento por algunas voces que enfatizan que aumentar castigos no genera el efecto de "desincentivo" a cometer alguna incivilidad o delito. ¿Puede el Estado moldear estas actitudes? En conversación con Emol, expertos desglosan esta nueva "lógica" del gobierno de Kast.
"Deseo de orden" post estallido
Para Max Colodro, sociólogo, Doctor en Filosofía y analista político, más que una nueva lógica impuesta desde el Estado, el gobierno de Kast se está haciendo cargo de un cambio cultural, que se fue incubando a partir de las consecuencias del estallido.
"El deseo de orden y de que se cumpla la ley en todos los aspectos es lo que otorga un grado importante de legitimidad a esta arremetida contra los deudores del CAE y el registro del vándalos, entre otras medidas".
Max Colodro, sociólogo y analista político
"Después de haber recibido con optimismo o como un mal necesario el deterioro del orden público a partir del 18 de octubre, un sector importante de la población empezó a vivir las consecuencias de dicho deterioro. La violencia política, la destrucción de propiedad pública y privada, el repliegue de la fuerza estatal, dejaron a la gente en la indefensión, sintiéndose cada vez más vulnerable frente al avance de la violencia y el crimen organizado. Esa realidad es el mar de fondo de este cambio de sensibilidad frente a la delincuencia".
"Desde el estallido social hasta ahora, la gente pasó de la esperanza al miedo y eso es lo que hoy permite al actual gobierno imponer una agenda de 'mano dura' y que ella tenga un importante nivel de respaldo", agrega.
Así, a juicio de Colodro, "el deseo de orden y de que se cumpla la ley en todos los aspectos es lo que otorga un grado importante de legitimidad a esta arremetida contra los deudores del CAE y el registro del vándalos, entre otras medidas".
"Una de las principales promesas de campaña"
Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), recuerda que esta "arremetida del orden" es, en efecto, "una de las principales promesas de campaña del hoy día Presidente Kast, y bastante apoyada por la generalidad de los partidos políticos, del centro hacia la derecha, que hoy día integran su gobierno", dijo en conversación con
EmolTV.
"Lo que le prometieron a la ciudadanía fue eso, y por tanto, resulta coherente con esa promesa decir que los deudores del CAE tiene que pagar su deuda y que la seguridad va a ocupar un lugar protagónico", agregó.
El experto observa, además, los anuncios en seguridad en la Cuenta Pública adquirieron aún más relevancia considerando que durante los primeros dos meses de gobierno "esa promesa se vio debilitada a consecuencia de la difícil instalación que tuvo el gobierno en general, pero sobre todo, por la fallida apuesta de la exministra Trinidad Steinert".
"La cohesión moral no se logra a fuerza de sanciones"
Para Mauricio Correa Casanova, académico UC, Doctor en filosofía y experto en filosofía moral y política, comenta que estas medidas gubernamentales, aun siendo correctas, "se basan en la coerción y el castigo".
"En este sentido, y a pesar de que hoy en día se hace un uso abusivo e instrumental de la palabra ética, opino que representa una exageración hablar de una nueva cultura ética del cumplimiento. Más bien se trata de medidas punitivas, pero que tal como muestra la experiencia, contribuyen muy poco a construir una nueva cultura moral".
"La cohesión moral no se logra a fuerza de sanciones. Para eso se requiere promover en todo el sistema educativo la empatía, un sentido compartido de la justicia y la corresponsabilidad solidaria, las cuales fundamentan nuestro sentido de la ciudadanía, la democracia y la equidad social".
Mauricio Correa Casanova, Doctor en Filosofía
El experto precisa que "la cohesión moral no se logra a fuerza de sanciones. Para eso se requiere promover en todo el sistema educativo la empatía, un sentido compartido de la justicia y la corresponsabilidad solidaria, las cuales fundamentan nuestro sentido de la ciudadanía, la democracia y la equidad social. Pero esta es una política pública que exige un esfuerzo a más largo plazo".
Con todo, el académico enfatiza en que "la política del gobierno debe ser aplicada de forma prudencial. Junto con evaluar las causas de la morosidad, la evasión o el incumplimiento (no siempre imputables moralmente), cada uno debe pagar su deuda dentro de las posibilidades reales que le permiten sus ingresos. El 10% puede parecer razonable en términos abstractos, pero en algunos casos puede ser contraproducente. En este sentido, el incumplimiento puede estar justificado en aquellos casos en que, por ejemplo, los sueldos son muy bajos o por cesantía", subrayó.