Un error fue el que se supo había cometido el Registro Civil durante seis meses, entre diciembre de 2024 y mayo de 2025, al entregar erróneamente cédulas de identidad con residencia definitiva a migrantes que eran solicitantes de refugio en Chile y que mantenían un estatus de permanencia temporal en el país.
La entrega de cédulas pasó por alto el error en el estatus migratorio, otorgándole así documentos con residencia definitiva por cinco años a migrantes que no reunían los requisitos necesarios.
Tras conocerse estos antecedentes, revelados por Ciper, el organismo público emitió un comunicado para aclarar la situación y explicar la incongruencia en su sistema, informando que fue una situación provocada, en parte, por la actualización tecnológica que enfrentó el servicio.
"La implementación del nuevo sistema de identificación iniciado el 16 de diciembre de 2024 -que contempló una profunda actualización tecnológica, de software y de seguridad- conllevó un complejo proceso de homologación de bases de datos con el Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG). Fue precisamente en este cruce técnico donde se detectaron incongruencias en la interoperabilidad de la información (específicamente en los números de CODEX de extranjero), situación que fue reportada de inmediato al SERMIG para la adopción de medidas correctivas", se extrae del comunicado del Registro Civil.
Bloqueo de las cédulas
Fue el medio citado quien también consultó la cantidad exacta de documentos emitidos en la equivocación. Ante ello, el Registro Civil confirmó que en el proceso hubo 14 mil datos errados -no necesariamente la misma cantidad de cédulas mal entregadas-.
Así también lo aclaran en el escrito: "Respecto a la cifra mencionada en la publicación, este Servicio aclara de forma categórica que corresponde estrictamente a 14 mil registros de datos con inconsistencias en el flujo informático, y no a 14 mil cédulas de identidad físicas entregadas por error. La incidencia detectada en el periodo de transición (entre diciembre de 2024 y mayo de 2025) generó alertas en el procesamiento de la información de residencia temporal y definitiva, pero no una emisión masiva e indiscriminada de documentos validados".
Por otra parte, el servicio "activó de manera inmediata sus protocolos de contingencia", bloqueando así "todas las cédulas identificadas con estas incidencias (...) lo que deja dichos documentos completamente inservibles, inválidos e inhabilitados para cualquier trámite público o privado".
Además, junto con el bloqueo de los documentos afectados, el servicio "procedió a contactar proactivamente a cada uno de los ciudadanos mediante cartas certificadas para notificarles la invalidez del documento e instruirles la realización de un nuevo trámite. Asimismo, se aplicaron de forma oportuna todos los cambios informáticos y de procesos necesarios para impedir la repetición de esta alerta, logrando que el sistema se encuentre hoy completamente normalizado".