La isla Ducie, un atolón con aguas cristalinas, arena blanca, deshabitada, y refugio de aves marinas polinesias, fue descubierta en 1606. Luego, redescubierta en 1791, y anexada al Reino Unido en 1902. Pero en los más de 400 años que han pasado sigue prácticamente igual, aunque ahora con cientos y miles de desechos arrastrados por el mar. Ubicada a más de 2.600 km del llamado Punto Nemo, en el océano Pacífico, hace parte del archipiélago de Pitcairn —a unos 500 km de la Polinesia francesa—. Y fue allí donde, el 10 de abril, Florent, un francés que navega junto a su señora y sus tres hijas desde 2022, divisó primero un bote encallado. Y luego, la parte de un avión que, según se pudo confirmar después, es el que desapareció cuando, con 21 pasajeros, intentaba aterrizar en Juan Fernández, hace 15 años.