"Te vai a meter en el medio forro", dijo el guardia municipal de Santiago ante un carabinero que intentaba realizar un control de identidad y una detención en el marco de una denuncia de una vendedora contra los civiles, por amenazas y hostigamiento.
Eran pasadas las 19:00 horas del 3 de junio pasado, y la disputa entre los guardias y carabineros del casco histórico de Santiago, escaló al punto que hubo forcejeos y amenazas.
Un funcionario de la policía uniformada le pidió al guardia denunciado, en reiteradas ocasiones, que se identificara tal como lo establece y faculta la ley, sin embargo, el funcionario se negó. "Ahora se va a identificar, tercera vez que se lo pido. Yo no necesito autorización se su central para que se identifique", dijo el policía.
El registro de video con estos hechos, ahora será indagado por la Fiscalía Metropolitana Centro Norte que recibió una denuncia de Carabineros por este polémico episodio. Según el documento al que accedió El Mercurio, la mujer que acusó a los guardias detalló que los civiles actuaron "rodeando y empujando a funcionarios policiales".
Y ahora la fiscalía, según la denuncia y su trámite judicial, va a verificar la existencia de cámaras de seguridad y su registro, "la declaración de la víctima" y el empadronamiento de "testigos, para tomarles declaración".
"La fiscalización recaía únicamente en ella
En el parte denuncia 5777, se detalla que el relato de una mujer de nacionalidad peruana que denunció a uno de los guardias y que generó el procedimiento policial con el polémico final.
"Que con fecha 3 de junio siendo las 18:49 horas, mientras se encontraba desempeñando funciones como ejecutiva de ventas de la compañía Claro en terreno, específicamente en Paseo Puente, comuna de Santiago, y debido a constantes problemas con personal municipal, se encontraba ofreciendo planes telefónicos con el stand corporativo", dice la denuncia.
Después detalla acciones de presunto hostigamiento personal como vendedora de planes de celular, sin que los reproches afectaran a sus pares. "Señalando además que otras mujeres que se desempeñaban en el mismo rubro no eran objeto de observaciones y que la fiscalización recaía únicamente sobre ella, frente a ello, el guardia municipal respondió que, si no estaba conforme, presentara el reclamo ante Carabineros, agregando que él era la autoridad en dicho paseo y que podía volver a retirarla cuantas veces quisiera, incluso señalando que podría enviarla detenida cuando lo estimara conveniente".
Y que, debido a lo anterior, "solicitó a una compañera de trabajo que guardara el módulo de ventas, ya que el guardia insistía en que debía retirarse del lugar, si bien retiró el módulo, permaneció en el sector por estimar que no se encontraba cometiendo delito ni infracción alguna".
Le hizo señas a los uniformados y les dijo "sentirse intimidada
La mujer detalló que "posteriormente observó la aproximación de una patrulla de Carabineros que efectuaba servicio a pie, les hizo señas para que se acercaran y les relató lo sucedido, manifestando sentirse intimidada por el actuar del guardia municipal debido a las amenazas y al constante hostigamiento, agregando que este permanecía a escasa distancia de ella y en reiteradas ocasiones le decía que se fuera del lugar".
También explican la posterior intervención policial. "Deja constancia que no es primera vez que dicho guardia municipal la hostiga, señalando que el funcionario no porta identificación visible y que mantiene registros audiovisuales de situaciones similares, añade que ha observado cómo dicho guardia actúa junto a otros funcionarios municipales en contra de trabajadoras del mismo rubro y que, en la ocasión relatada, al llegar Carabineros al lugar, el guardia municipal continuó insistiendo en que se retirara, rodeando y empujando a los funcionarios policiales, impidiendo el normal desarrollo de sus funciones", señala la acción penal.