Es inminente. La acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, se tramitará en paralelo al proyecto de Reconstrucción Nacional.
Ya comenzaron a correr los plazos del libelo acusatorio contra el frenteamplista, constituyéndose este martes la comisión revisora. Desde la presentación del libelo, la Secretaría de la Cámara de Diputados tiene hasta el 11 de marzo para notificar al acusado, quien dispone de 10 días para presentar su defensa. Después de eso, la comisión tiene 6 días para evacuar su informe.
Con ese itinerario, el texto se podría votar en sala de los diputados a fines de mes o principios de julio, que es a su vez, cuando el gobierno estima votar su megarreforma en el hemiciclo del Senado.
En el oficialismo avizoran una victoria en la Cámara, con el cálculo de 79 respaldos para la aprobación del texto. Uno más de los 78 que requiere para visar la acusación, en caso de constituirse los 155 diputados en la sala. Con todo, en el sector hay voces díscolas. La bancada de Renovación Nacional definió libertad de acción para afrontar la votación de la AC.
Acusar a Grau por las "inconsistencias" del Informe de Finanzas Públicas y los errores en la proyección de la deuda, es "un disparo a las piernas", advirtió la diputada Ximena Ossandón (RN). "Imagínate que con esta megarreforma el día de mañana el ministro Quiroz se equivoca en una predicción, se recauda menos (...), ¿lo vamos a acusar constitucionalmente?", inquirió.
La probable aprobación del libelo en la Cámara era el escenario no deseado por los ministros políticos de La Moneda, Claudio Alvarado (Interior y Segegob) y José García Ruminot (Segpres), quienes advirtieron que la acusación podría afectar al clima para llegar a acuerdos sobre el proyecto de Reconstrucción.
Sin embargo, el gobierno se ha allanado a "convivir" con la acusación, dicen desde sus filas, luego de bajar sus expectativas sobre un acuerdo amplio en el Senado por la megarreforma e inclinarse a ir por el mínimo de 26 votos para despacharla.
Si bien, El Mercurio da cuenta de voces de Palacio que ven el texto como una herramienta para negociar con la oposición su apoyo al proyecto, el Presidente Kast descartó el planteamiento este lunes. "No creo que (Reconstrucción) deba ser la moneda de cambio, porque si yo le dijera, bueno, le cambio la acusación por los votos a este proyecto, creo que no correspondería. Cada cosa se tiene que votar en su mérito", exhortó.
Como sea, el fantasma de una nueva derrota está en ciernes, viendo los rechazos que ya se han manifestado por parlamentarios oficialistas en el Senado. Cabe destacar que el actual oficialismo, como oposición al gobierno anterior, fracasó en las nueve acusaciones presentadas a autoridades del expresidente Gabriel Boric. De repetirse el escenario, el sector podría volver a entregarle una victoria política a al izquierda.
En el Ejecutivo dicen que el efecto de una derrota "no ha sido medido en su dimensión total" en tanto la acusación "aún está en pañales". Sí rescatan que no han visto alterada la tramitación de la megarreforma por el avance de la AC.
"Esto viene desde La Moneda"
En la oposición no solo acusan falta de mérito del libelo contra Grau y advierten que marcará un precedente para una eventual acusación contra Quiroz en el futuro, sino que apuntan sus dardos contra La Moneda.
El diputado Nelson Venegas (PS) arguyó que
"que quien está detrás de esta acusación constitucional, derechamente es el gobierno. Eso es lo más lamentable porque por una parte se nos invita a conversar, se habla del país construido entre todos juntos y por el otro lado, se actúa de esta manera".
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No nos sigamos engañando con esta situación. Esto viene desde La Moneda. Pero lo más grave y lo más complejo, que más allá del tema de la formalidad propiamente tal, esto es una cuestión de interpretaciones políticas. No es algo jurídicamente controversial. Y por lo tanto, significa la banalización de un instrumento institucional", recriminó.
En ese tenor, el diputado Daniel Manouchehri (PS), acusó que "esta acusación constitucional impulsada por el gobierno del Presidente Kast no tiene ningún fundamento". "No entendemos mucho a este gobierno que por un lado llama al diálogo, se las dan de democráticos, de pluralistas, de diversos, y por el otro lado impulsan una acusación constitucional".
"Cuando vemos acá a Republicanos, un partido que actúa como un ejército, un partido que actúa como una organización de lógica estalinista adentro, aparecen diciendo que esto no tiene nada que ver con el gobierno. No señores, esta es una acusación impulsada por un gobierno que quiere tirar bombas de humo para tapar su propia negligencia", fustigó.
Del mismo modo, el diputado Matías Fernández (FA) sostuvo que "hay una responsabilidad importante, no solamente de los partidos que la levantan, que es el republicano y el Partido Nacional Libertario, sino que también del gobierno, y particularmente su presidente José Antonio Kast, que patrocinan este tipo de medidas, sin decirlo públicamente, pero que claramente no han dicho de forma tajante si es que están de acuerdo con este tipo de medidas".
"Eso habla de un gobierno que se articula a través del Partido Republicano solamente para desviar la atención de lo realmente importante, que es el futuro de las personas que viven en este territorio", dijo.
Quiroz: "Este ministerio está muy lejos de esa discusión"
La respuesta a las críticas opositoras vino del jefe de la billetera fiscal, Jorge Quiroz. "Voy a hablar por el Ejecutivo, pero especialmente por el Ministerio de Hacienda. Quiero ser absolutamente enfático que esta es una decisión de los legisladores, que sigue el curso de las políticas que ellos adoptan, y que el Ejecutivo, y en particular este ministerio, está muy lejos de esa discusión, y por sobre esa discusión, mirando los temas técnicos del ministerio de Hacienda", aseveró.
En cuanto a si le preocupa que la AC pueda abrir una "puerta peligrosa" para él en el futuro, el ministro aseveró que "yo no estoy haciendo ningún tipo de cálculo en esa materia, sencillamente vamos a estar abocados a procurar cumplir las metas que nos hemos puesto y, sobre todo, a preservar siempre la transparencia en toda la información que entreguemos, y esto no implica ningún juicio respecto a ninguna persona del pasado".
"Repito, el ministerio está por sobre cualquier tipo de acusación", insistió.