Las listas de espera son uno de los nudos más complejos en el sistema público de salud. Y los pacientes que necesitan atención odontológica están dentro del registro con mayor acumulación. En ese escenario, las clínicas odontológicas universitarias -sus estudiantes y la infraestructura disponible- podrían transformarse en una herramienta estratégica para enfrentar estas atenciones retrasadas. Así lo plantea una propuesta de la U. Autónoma, que apunta a que una integración más estrecha entre el Estado y las universidades podría aprovechar las capacidades subutilizadas y acelerar la atención de miles.