Revuelo ha causado la idea de diputados del Partido Comunista (PC) de modificar la Ley Naín-Retamal, recibiendo no sólo criticas del oficialismo, sino que también de sectores del Socialismo Democrático, a diferencia del FA que expresaron su apoyo.
La iniciativa busca derogar algunos de sus artículos más controvertidos, entre ellos la presunción de legítima defensa para policías y gendarmes, además de restituir una redacción anterior del delito de apremios ilegítimos.
El tema es complejo para el sector pues la legislación fue aprobada durante el gobierno pasado e incluso fue difundida en el listado de avances de esa administración en materia de seguridad. Aunque su tramitación legislativa siempre dividió a la izquierda.
Al respecto, el diputado y miembro de la comisión de Seguridad, Jaime Araya (IND-PPD), consideró que "la Ley Naín-retamal es una buena ley, es una ley que ha permitido fortalecer la labor policial, es una ley que, además, se aplica bajo estrictos estándar que aplican los jueces y los tribunales de justicia. Por lo por lo tanto, lo que puede variar en su aplicación es la apreciación personal de cada juez".
A su juicio, "retroceder en lo que fue el fortalecimiento que permitió resolver temas operativos, que era absurdo, por ejemplo, que Carabineros usara su arma de servicio y automáticamente quedara en calidad de imputado, y además quedara suspendido de funciones, suspendida su condonación. Eso es absurdo. Si Carabineros es quien una persecución policial, tocaba un vehículo, quedaba responsable civilmente de los daños".
"Uno puede estar en acuerdo o desacuerdo con particulares sentencias judiciales, pero yo creo que derogar la Ley Naín-Retamal, sería debilitar la función policial en un momento crítico, donde el Gobierno ha fracasado en su promesa de seguridad, donde vemos que el crimen organizado sigue avanzando, que el crimen organizado sigue utilizando armas de fuego de alto calibre (...) no hay que renunciar a lo que nosotros hicimos, fue una buena legislación. Yo no estoy arrepentido de lo que se hizo. Por lo tanto, yo espero que en esto el Partido Comunista pueda reflexionar", sostuvo Araya.
Asimismo, el senador Juan Luis Castro (PS), consideró que "esta idea es extemporánea, ya que los autores debieron haberlo planteado en la época en que se trató esta ley, en vez de haberla rechazado de plano, pese a que contó con el respaldo del Presidente Boric".
Según consignó hoy El Mercurio, Raúl Leiva, jefe de los diputados socialistas, dijo estar "totalmente en contra" de la derogación, argumentando que "la Ley 21.560, denominada Naín-Retamal en homenaje a dos mártires de la institución, constituye un avance significativo en el desarrollo y protección del accionar policial, estableciendo una presunción simplemente legal que admite prueba en contrario, de que concurre el uso racional del medio empleado en el ejercicio de su cargo ante una agresión que pueda afectar gravemente su integridad física, su vida o la de un tercero, haciendo uso de su arma o cualquier otro medio de defensa. En caso alguno se debe derogar".
FA apoya discusión
Fue esta mañana tras la reunión de secretarios generales de la oposición con abogados constitucionalistas con el objetivo de analizar de llevar al Tribunal Constitucional (TC) el proyecto de reconstrucción, que dirigentes del FA apoyaron la idea del PC sobre modificar la Ley Naín-Retamal.
Sobre el punto, el diputado Jaime Bassa (FA), expresó que "hay muchas objeciones que se han levantado a la Ley Naín-Retamal, el Instituto Nacional de Derechos Humanos ha sido durísimo al respecto, y nos parece que siempre es oportuno revisar la normativa que afecta en los derechos de las personas".
"Hay cuestiones que han sido bien cuestionadas, que se discutieron en su momento sobre la legítima defensa calificada y los efectos que hemos estado viendo son precisamente aquellos que fueron advertidos en su momento. Están generando impunidad y un estándar mucho más bajo para responder del uso de la fuerza", precisó Bassa.
Simón Ramírez, secretario ejecutivo del Frente Amplio, manifestó que "hay un intento a veces de cancelación a priori del debate legislativo que me parece que no se corresponde con los estándares democráticos que hemos alcanzado. Nadie puede decir que el Progresismo en Chile no ha avanzando en mejoras a los organismos para mejorar la seguridad del país (...) el compromiso irrestricto con mejorar la situación de seguridad del país lo mantenemos".
Pero advirtió que "eso no significa que la legislación vigente no se pueda discutir, eso es parte del debate democrático, por lo tanto, si se abre un debate se va a discutir y eso me parece que está bien hacerlo".