Sin comentarios. Así se ha mantenido el Presidente José Antonio Kast sobre la reaparición pública de su antecesor, Gabriel Boric, a partir del embargo de cuentas bancarias a deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE).
La arremetida del frenteamplista fue temprana en relación a lo que han hecho los recientes expresidentes respecto a su sucesor. Sebastián Piñera esperó hasta después de la derrota del Apruebo en el plebiscito constitucional de septiembre del 2022 para enarbolar un reproche al gobierno, mientras que Michelle Bachelet aguardó hasta diciembre del 2018.
La razón de la ofensiva de Boric fue la deuda universitaria , misma que prometió condonar de llegar al gobierno y que intentó legislar con la presentación del proyecto de Nuevo Financiamiento de la Educación Superior (FES) en octubre de 2024. La moción, sin embargo, no tuvo la venia de la entonces oposición, aun cuando el expresidente aseguró esta semana haber arribado a entendimientos.
"Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras. Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares", criticó en un extenso tuit, la noche de este martes.
Empalmando los embargos con la negativa oficialista a la apertura del secreto bancario, inquirió "¿Dónde están las prioridades? ¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado con el que todos queremos terminar? Mi solidaridad con quienes hoy ven y viven con estupefacción estas inaceptables contradicciones de la política".
Tuvo que salir a defender su gestión"
"No es su tema". Así explican en Palacio la razón del silencio de Kast por la arremetida de Boric.
Si bien dicen comprender que el frenteamplista se pronuncie por la deuda universitaria, al haber sido la condonación una de sus principales promesas de gobierno, reparan que el Mandatario "no está en eso" y que replicar, vendría a amplificar la reaparición del expresidente.
De hecho, altas fuentes de gobierno dicen haber advertido a Boric que no promoverían la tramitación del FES al asumir y que la convicción de Kast sobre el pago del CAE, siempre fue de conocimiento público.
Además, destacan la sintonía ciudadana que han anotado los embargos. En eso, la encuesta Black & White dio cuenta que una mayoría (55%) sí está de acuerdo con que la Tesorería General de la República (TGR) embargue las cuentas bancarias de los deudores. De ellos, 24% está de acuerdo con que se embargue "sin condiciones", y el 31% apoya que se embargue sólo a las personas que tienen un sueldo superior a $3 millones. Un 45% no está de acuerdo con los embargos y cree que se debe encontrar otro mecanismo de cobro.
Por lo demás, en Palacio interpretan la ofensiva de Boric como una señal de debilidad de la oposición. "No hay vocerías definidas, por lo que el expresidente tuvo que salir a defender su gestión", comentan, y advierten que el sector tampoco está articulado bajo el asunto del CAE.
Prueba de ello, relevan, es la distancia que la exministra de Interior, Carolina Tohá (PPD), manifestó este jueves con el compromiso de condonación de Boric. "Claramente en el gobierno anterior hubo un error en la manera en que se manejó esa promesa (de condonar esas deudas)", dijo.
A eso se suma el exministro de Educación, Nicolás Cataldo (PC) quien asumió esta semana que la promesa es un factor de la morosidad del CAE. "Hay un papel, es innegable" dijo, reparando que "no es ni por lejos el único factor".
Hasta ahora, ha sido el biministro Claudio Alvarado; el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, además del subsecretario de Interior, Maximiliano Pávez, quienes han abordado la ofensiva de Boric.
Si bien el titular de Interior y Segegob partió por atribuir a Boric parte de la morosidad en el CAE, hoy optó por desescalar la tensión.
"No hablaría de conflictos, hablaría simplemente de legítimas diferencias de opinión. Nosotros tenemos nuestro parecer respecto a los temas de la contingencia en los últimos días, y, obviamente, el gobierno anterior trata de defender sus posiciones", sostuvo Alvarado.