Este viernes, el rector de la Pontificia Universidad Católica (PUC),
Juan Carlos de la Llera, dio a conocer la cuenta pública de la Rectoría 2025, la primera que abarca un año bajo su administración.
En la instancia también estuvo presente el cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago, la y subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés.
En su discurso, titulado "Transformar Chile dejándose transformar", destacó, en este día en que se celebra la fiesta del Sagrado Corazón, "lo que somos como universidad y el punto central que aspiramos a cuidar en esta era".
De la Llera subrayó que la conmemoración del Sagrado Corazón también da cuenta de esta imagen de un "corazón expuesto". "Un corazón que permanece abierto y que sabe que abrirse implica también reconocer y asumir fragilidad. De allí que una universidad católica esté llamada a dejarse interpelar por aquello que ocurre fuera de sí misma. Esa disposición es una de las tareas más importantes de la educación".
También hizo una reflexión en torno a las instituciones, señalando que "es usual que tiendan a encerrarse en sus propias certezas y protegerse en exceso de la transformación. Acostumbrarse a sus lenguajes, a sus estructuras y a sus formas de mirar la realidad. Se vuelven expertas en analizar y comentar sobre el mundo, y a la vez pierden lentamente la capacidad de dejarse afectar por él".
En ese sentido, destacó que "cuando las instituciones olvidan su propósito, incluso sus espacios más imponentes comienzan a parecer vacíos, como una catedral medieval que deja de 4 convocar a sus fieles".
El rector subrayó que el trabajo del último año se guió por seis líneas de transformación: una experiencia formativa que transforma; una universidad al servicio de los desafíos de Chile; una comunidad que trasciende en el tiempo; una universidad conectada con el mundo; una IA para una sociedad más humana; y una universidad que se transforma para transformar.
Plan estratégico
De la Llera destacó los 8 meses de trabajo colaborativo para crear un plan estratégico que buscaba dar con una mirada común. En él participaron más de 3.500 estudiantes, académicos, profesionales, administrativos, autoridades, exautoridades y actores del mundo y privado.
"El síntoma de fragmentación social, que tanto nos duele como país, parece no disminuir y las universidades debemos ayudar".
Juan Carlos de la Llera, rector PUC
"Poco a poco, la conversación fue tomando la forma de un consenso. Nuestro país y su sociedad necesitan a sus universidades, y en particular, a la nuestra", sostuvo.
El rector también reflexionó en torno a la relevancia del diálogo. En esa línea, planteó que "en los últimos años, Chile ha vivido lamentablemente un proceso de deterioro en el actuar cívico en el que la intolerancia ha comenzado a reemplazar espacios de diálogo y conversación que una sociedad democrática no puede permitirse perder. El síntoma de fragmentación social, que tanto nos duele como país, parece no disminuir y las universidades debemos ayudar".
Junto con destacar distintas instancias desarrolladas para propender el diálogo, subrayó que esa "es una de las tareas que la universidad debe cumplir para garantizar la vida democrática: ayudar a que las diferencias sean oportunidades para ampliar nuestra mirada".
En cuanto a la relación entre tecnología y humanidad, el rector destacó la reciente enclíclica del Papa León XIV "Magnifica humanitas", que invita a pensar sobre la IA, desde la dignidad de las personas y el bien común.
Por eso, subrayó, otro de los ejes clave para la rectoría ha sido "habitar esta nueva era. Mirar de frente una revolución que está transformando el presente a una velocidad inédita y preguntarnos cómo hacer que nuestro pensamiento permanezca relevante".
Cifras 2026
El rector también entregó cifras. En ese sentido, destacó que del total del puntajes máximos de la PAES, un 54,5% escogió a la PUC para estudiar en 2026.
Respecto a los estudiantes de pregrado, un 50,3% proviene de la educación pública y particular subvencionada, y el porcentaje de estudiantes en gratuidad llega a 33,7%, mientras que un 48,1% de los estudiantes tiene una beca total o parcial.
Este año, 655 estudiantes ingresaron a través de vías de admisión inclusivas: 164 mediante el programa de Talento e Inclusión; 97 por la Beca de Excelencia Académica; 145 a través del programa PACE; 103 mediante el Bachillerato Inicia UC.
"Estamos convencidos de que la experiencia educativa se enriquece cuando una comunidad es capaz de congregar trayectorias, generaciones y miradas diversas en un mismo lugar", subrayó el rector.
En cuanto a las mediciones de rankings, destacó que la UC alcanzó el lugar 116 en el Ranking QS (World University Rankings), ubicándose nuevamente como la primera en Chile y el ranking QS de América Latina, tercera en esta región en el QS global, y 42 de sus disciplinas fueron reconocidas entre las mejores 300 del mundo en las áreas temáticas del QS en 2026.